La Asociación Gallega de Empresas Operadoras AGEO cuestiona el Informe Anual del Juego en España 2008 del Ministerio del Interior
14 octubre, 2009Cirsa crece en Argentina con un megacasino en Rosario
17 octubre, 2009El inicio de la temporada deportiva y la crisis parecen motivación suficiente para que los consumidores, ya sea en sala o en Internet, intenten encontrar ingresos extra en las casas de apuestas.
Actualmente, este negocio está regulado no sólo por las normas de protección de datos, de publicidad y del juego, sino también por las diferentes normas emitidas por las comunidades autónomas.
En el caso de la Comunidad de Madrid, existe un reglamento de 2006 que, entre otras cuestiones, obliga a las empresas del sector que soliciten una autorización para la organización y comercialización de apuestas a “presentar una certificación de una empresa auditora con personal acreditado en auditorías de seguridad informática sobre la solvencia técnica del sistema informático previsto para la organización y comercialización de las apuestas”.
Además, se requiere a las casas de apuestas que ya han sido autorizadas que presenten cada dos años una auditoría informática externa que comprenda el análisis y comprobación del cumplimiento de las condiciones exigidas para obtener la autorización.
Proceso
Rocío Troyano, socia responsable de Auditoría Informática de BDO, explica que los auditores analizan el funcionamiento del sistema que consiste en estudiar cómo sale el boleto, su contenido y la caducidad, así como pruebas de revisión del cálculo de los precios y los límites de las apuestas, entre otros.
El gran número de transacciones y el hecho de que la mayoría de ellas se realicen en efectivo (con la dificultad de evidencia que ello implica), hace fundamental que el diseño de las pruebas de auditoría esté particularmente enfocado a la revisión del control interno y de los controles automáticos e informáticos establecidos por la sociedad, añade Estíbaliz Bilbao, socia del área de auditoría de KPMG.
Por ello, “estos revisores deben ser auditores certificados en sistemas de informe Cism y Cisa. La auditoría informática no está especificada, pero la firma acude con personal acreditado en auditorías de seguridad informática”, explica Troyano.
La revisión de seguridad consiste en verificar que nadie pueda alterar los accesos al sistema, y que éstos son adecuados y seguros. Esta supervisión requiere una revisión de seguridad, tanto a nivel interno, como externo, de todas las comunicaciones. En este sentido, según la socia de BDO, Madrid también obliga a tener una réplica idéntica del servidor dentro de la comunidad, lo que implica “un trabajo doble de configuración tanto para la empresa comercializadora como para la auditora, ya que deben estar configuradas de forma similar y protegidas con medidas parecidas”.
También se realiza una auditoría legal, es decir, la comprobación de que se cumplen las normas sobre protección de datos y de publicidad. Todo este proceso, y el consiguiente gasto, genera cierta pérdida de competitividad para las casas de apuestas que quieren operar en la capital, aunque también ofrece garantías para aquellos consumidores que operan con estas empresas.
Entre los requisitos más duros, figuran las exigencias para aquellas firmas que además quieren ofrecer servicios de apuestas online. En ese caso, “la compañía tiene que garantizar que el que realiza la puja está ubicado en Madrid; un mecanismo que, con los medios actuales, es muy difícil de demostrar”.
Por eso, añade Troyano, “todas las empresas salen con un negocio local, porque para Internet no van a obtener la autorización. Las casas de apuestas a las que se accede en la Red están ubicadas en países como Malta o Gibraltar, y se escudan en que se rigen por esa legislación, lo que, por otra parte, manifiesta la necesidad de aumentar la regulación de estos negocios”.




