El sector espera salvar su crisis con máquinas de última generación
21 diciembre, 2009Las ventas en Catalunya bajan a 442,6 millones, un 3,82% menos
22 diciembre, 2009Piden que se les recorten los impuestos para mantener el empleo. Este sector pide que se regule el juego online.
El salón de juego tiene una carga fiscal de hasta el 61,11% La crisis también ha llegado al juego y más concretamente al bingo. Las salas cada vez están menos frecuentadas y ello se ha traducido en pérdidas para este tipo de empresas que a duras penas pueden seguir manteniendo sus empleos.
Precisamente la Asociación de Empresas de Juegos Autorizados de Madrid (Aseju) pide una reducción fiscal para “poder continuar su actividad sin destruir empleo”. Piden poder diversificar su actividad con nuevas modalidades de juego en sus establecimientos. Según Aseju, el sector del bingo es el que más puestos de trabajo sigue manteniendo en la Comunidad de Madrid, generando 2.500 empleos directos y otros tantos indirectos. La crisis se ve agravada porque el bingo padece una carga fiscal que se eleva hasta el 61,11% de las cantidades detraídas del juego, muy superior a cualquier otra que soporta el sector. “Hacer frente a una fiscalidad tan elevada dificulta enormemente mantener abiertos los establecimientos en los que se juega y garantizar así los puestos de trabajo, que es uno de los principales objetivos del sector”, afirmó su presidente, José Luis de Pedro Videgaín.
Por ello, piden a la Comunidad de Madrid que estudie la posibilidad de reducir esta fiscalidad para que en 2010 el sector pueda continuar manteniendo los puestos de trabajo, o incluso incrementarlos.
Desde esta asociación creen que sería conveniente, tal y como ha recomendado el Consejo Económico y Social de la Comunidad de Madrid, “reequilibrar la carga tributaria que soportan las distintas actividades del sector para hacer más atractivo el juego del bingo, ya que el ahorro en impuestos se traduciría en unos premios más cuantiosos”. Reivindican, asimismo, la posibilidad de tener una más amplia normativa respecto a la publicidad que permita el mismo tratamiento que el juego público, algo que, según denuncian, ahora no ocurre. También pide la regulación del juego online, “que continúa funcionando como una verdadera competencia desleal”.




