1.485 millones al año para tentar al azar
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«Le pones cinco euros a tu equipo. Si pierde, no pasa nada. Si gana, ¡doble alegría!». Quien así se expresa es Asier Martínez, un joven de 34 años que termina de apurar una cerveza junto a la máquina de una de las tres casas de apuestas autorizadas en Euskadi, ubicada en una cafetería de Bilbao. Le ha puesto ganar al Athletic contra el Valladolid. Si los leones se hacen con la victoria hoy en San Mamés el joven se llevará 1,65 euros por cada uno que ha jugado.
Euskadi llevaba ya a cuestas la fama de tierra de apuestas, habituales en la pelota o el deporte rural. Pero lo de jugarse unos euros a la victoria del equipo o del jugador preferido se ha puesto tan fácil -con locales de apuestas a pie de calle y máquinas en más de un millar de establecimientos hosteleros- que los vascos cada vez caen más en la tentación. Se gastaron el año pasado 55 millones de euros en estos pequeños desafíos -sin contar los que se realizan ‘in situ’ en el frontón o el herri kirolak a la manera tradicional-, y todo ello a pesar de estar sumidos en el peor ejercicio de la crisis.
Las tres casas de apuestas con licencia en Euskadi gestionaron 7 millones de jugadas de todo tipo el último ejercicio, unas 135.000 semanales, concentradas en su mayoría los sábados y los domingos. Los jugadores se volcaron en los resultados futbolísticos -son el 60% del total-, de baloncesto (10%), tenis, traineras y pelota. Es decir, de aquellos deportes con mayor tradición en el País Vasco.
Pero la variedad de la oferta es amplísima, una de las claves del ‘tirón’ de esta novedosa fórmula de tentar al azar. Se puede apostar a la NBA, a la liga de fútbol inglesa y de otros países europeos, a los encuentros amistosos de la selección española y hasta a deportes sin ninguna tradición en Euskadi, como los presentes en los juegos olímpicos de invierno o las carreras de galgos. En términos generales, a los vascos no se les dio mal porque recuperaron el año pasado unos 45 millones, 8 de cada 10 euros jugados.
18.000 euros por uno
El panorama de las apuestas cambió de forma radical a mediados de 2008. Tras un largo periodo administrativo, tres empresas se hicieron con las licencias que el Gobierno vasco sacó a concurso para operar en el sector de forma oficial y abrieron poco a poco sus primeros establecimientos. Hoy ya gestionan una treintena de locales propios -el máximo es de 25 por compañía-, sobre todo en las capitales y en un buen ramillete de localidades de mediano tamaño. También han instalado ya casi 1.200 máquinas en bares y salones de juego. En este caso, el máximo es 1.500; es decir, 500 cada firma.
Euskadi fue, junto a Madrid, la comunidad autónoma pionera en España en abrir la mano a esta actividad, que las empresas prefieren vincular más al ocio que a la propia naturaleza de los juegos de azar. «El espíritu es vivir el deporte con el aliciente de la apuesta, algo que se realiza entre amigos y como una actividad de ocio más», indica Maribel San José, portavoz de Kiroljokoa, una de las tres entidades con licencia en el País Vasco, radicada en Eibar y que acumula ya dos millones de apuestas jugadas.
De media, cada usuario se gasta unos «cuatro o cinco euros» en apuestas sencillas o combinadas, las que permiten alcanzar premios más altos si el jugador es capaz de acertar varios resultados a la vez, sin fallar ninguno. El mayor premio dado en Euskadi se logró en Ordizia, en una máquina de la marca Reta. El afortunado jugador se llevó 18.861 euros por un único euro jugado. Acertó nada menos que el resultado al descanso y al final de cinco partidos distintos de la liga francesa de fútbol.
Es un caso excepcional. Kiroljokoa ha dado ya un premio de 6.000 euros por una apuesta de un euro, lo que ocurrió en la localidad guipuzcoana de Elgoibar. El apostante dio con el marcador exacto de cuatro partidos de fútbol. Garaipen Victoria, la tercera firma con licencia, entregó 5.646 euros por una jugada de cuatro euros, el premio «proporcionalmente más cuantioso que hemos concedido», asegura su portavoz, Ainhoa Iza. Aunque el máximo posible, aún no logrado por nadie, es mucho más ambicioso. Iza afirma que es posible llevarse 21.000 euros por un único euro apostado si se aciertan varios pronósticos en una jugada combinada.
Reta es la empresa líder en este momento en Euskadi. Según datos del Ejecutivo autónomo, facturó 31,3 millones de euros en 2009, frente a los 14,5 millones declarados por Kiroljokoa y los 9,4 millones de Garaipen. Todas ellas ‘devuelven’ en torno al 82% en premios. La infraestructura para que todo funcione es compleja. Sólo Kiroljokoa admite que da empleo a 65 personas, algunas dedicadas a calcular el ratio de cada apuesta; es decir, a analizar si la victoria del Athletic frente a su rival del fin de semana debe pagarse a 1,5 ó a 3 euros, por ejemplo. «Si ellos fallan», admiten los portavoces, «la empresa puede tener problemas».
El equipo bilbaíno -admite Maribel San José- es uno de los de mayor tirón, aunque la Real, la pelota y las traineras no se quedan atrás. Histórico fue el día de la final de la Copa del Rey frente al Barcelona. Las compañías tramitaron más de 50.000 apuestas para este único evento, es de suponer que muchas a favor de los rojiblancos. Pero ese día quien ganó fue la banca.




