Cirsa hace juego en el corazón de Valencia
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Con un año de retraso, la crisis económica llegó en 2009 al sector del juego. Tras un 2008 en que el dinero destinado por los españoles a casinos, bingos, máquinas tragaperras, la Once y las loterías y apuestas del Estado había aumentado un 4,26%, hasta 32.309 millones, 2009 fue un año muy negativo para este sector. La recaudación total fue de 30.109 millones, con un descenso del 6,9% que fue superior en la Comunitat Valenciana, donde llegó al 7,3% al bajar la cifra invertida a 3.477 millones, en este caso sin contar la parte correspondiente a la ONCE, que no figura desagregada por autonomías en el Informe anual del juego en España que acaba de publicar el Ministerio del Interior.
Los juegos de gestión privada (casinos, bingos y tragaperras) experimentaron en España un descenso general del 9,51%, que bajó al 8,53% en la Comunitat Valenciana. Los de gestión pública, como la Lotería (pasivos) y la Quiniela o la Primitiva (activos), por contra, descendieron en España en un 2,03%, mientras que en la Comunitat Valenciana lo hicieron en un 4,76%, el mayor porcentaje de entre todas las autonomías. La recaudación de la Once se contrajo en un 5,70%.
Si nos atenemos al gasto por habitante, los valencianos aparecen como más jugadores que los españoles, con 732,08 euros gastados durante 2009, frente a los 644,13 de la media. Casi la mitad del dinero en la autonomía, concretamente, 315 euros, van destinados a las máquinas tragaperras. El informe pone de relieve también que los casinos son el tipo de juego más ventajoso para el ciudadano, ya que el gasto real es del 21,53%, lo que supone que el 78,47% restante se devuelve en premios a los jugadores. El más desventajoso es la Once, con un 52%.
En los casinos se produjo el año pasado la paradoja de que mientras se registraba un descenso del 12,95% en las cantidades jugadas -hasta 1.990 millones de euros-, en los 39 establecimientos esparcidos por la geografía española (de los cuales tres están en la Comunitat Valenciana, con cuatro salas apéndice), la asistencia de visitantes se incrementaba un 8,07%, hasta alcanzar los 4,11 millones de personas. En los bingos, la Comunitat Valenciana ocupa posiciones de liderazgo, con 65 salas. Sólo una cerró en 2009. Por detrás aparece Andalucía, con 58, tras clausurar nueve. En toda España, quedan 401 salas, dieciocho menos que en el ejercicio anterior. El volumen de negocio bajó un 14,37%.
En cuanto a las máquinas tragaperras, la autonomía acabó 2009 con 30.281, una menos que doce meses antes. En toda España, donde la facturación bajó un 7,82%, quedan 246.651, tras haber suprimido del mercado 5.771 durante el ejercicio. Donde la Comunitat Valenciana no es una potencia es en las máquinas recreativas y de azar, ya que, con 3.960, se ve superada en número por otras ocho autonomías.
Por último, el registro de personas con prohibición de acceso a casinos y bingos a petición propia o por mandato judicial asciende a 1.252 en la C. Valenciana.




