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La privatización de Loterías y Apuestas del Estado (LAE) que anunció Salgado ha revolucionado el hasta hace dos años estable mundo del juego. Y aunque nadie sabe nada de lo que va a ocurrir con el porcentaje en venta, hay algo, que es seguro que no se va a modificar. LAE tiene el 100 por cien del accionariado de la compañía STL (Sistemas técnicos de Loterías del Estado) cuya misión es gestionar una red en la que se realizan 2.300 millones de transacciones al año.
Ello es posible gracias a la tecnología de Telefónica que, hace apenas unos meses, a primeros de verano, ganó el concurso para comunicar a la gente la noticia que cualquier ciudadano sueña recibir: ¡eres millonario! En concreto, Telefónica gestiona 6.500 pantallas de gran formato (plasma o LCD), gobernadas por igual número de ordenadores y comunicadas a través de Internet con los sistemas centrales de la empresa pública STL. Estas pantallas muestra información sobre los resultados de la lotería, la quiniela, la lotería primitiva… así como sobre los próximos juegos o botes especiales y promociones de terceros anunciantes que contraten espacios publicitarios. Que Telefónica gestionará toda esta infraestructura es el único punto claro del futuro de LAE.
El porvenir de STL
Los trabajadores de STL al igual que los actuales empleados de LAE, también están inquietos. Su futuro es incierto y ni desde las más altas intancias saben responder si la compañía tecnológica se integrará con la nueva Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado.
Se sabe que el Consejo de Ministros tendrá que aprobar los estatutos sociales y designar al órgano de administración de la nueva sociedad antes del 31 de marzo de 2011, según la disposición final 40 de los Presupuestos Generales del Estado. Por tanto, antes de esa fecha se desvelarán los grandes interrogantes que nadie parece querer responder: de quién será el capital privado de LAE; qué ocurrirá con la plantilla (muchos predicen un ERE); se integrará STL en la nueva Sociedad Estatal o será una filial de la nueva compañía… muchas preguntas para oídos sordos…




