Los españoles se consuelan en el bingo
9 diciembre, 2010Bwin critica la tributación del proyecto de la ley del juego
12 diciembre, 2010Prevén la destrucción de 50.000 empleos y pérdidas de 7.000 millones de euros
Juan Marqués ¿El cierre o arriesgarse a sanciones por incumplimiento de la ley? La Federación Española de Hostelería (FEHR) no descartó ayer que muchos bares, restaurantes y cafeterías opten por la desobediencia civil, como ha ocurrido en Grecia, cuando entre en vigor el endurecimiento de la ley antitabaco el próximo 2 de enero. Y es que la prohibición total de fumar en espacios públicos cerrados puede poner en jaque a este sector estratégico, que aporta un 7 por ciento del PIB español y emplea a 1,5 millones de personas.
Si se cumplen las previsiones más agoreras del Instituto de Estudios Económicos (IEE), la hostelería española podría sufrir unas pérdidas en sus ventas de 7.000 millones de euros y la destrucción de 50.000 empleos. Un auténtico batacazo que se sumaría al recorte de ventas del 13,4 por ciento sufrido por este sector desde 2008.
El informe sobre el impacto económico de la norma presentado ayer por el director general del IEE, Juan Iranzo, es concluyente al prever una caída de los ingresos del sector del 10 por ciento en el primer año de aplicación de la nueva ley, cifra que es el resultado de comparar la experiencia de otros países con normas similares. Muchos Estados, como Eslovenia, Holanda, Bélgica, Polonia, República Checa o Grecia, han tenido que dar marcha atrás y flexibilizar su aplicación ante las pérdidas generadas. En otros países, caso de Holanda, su aplicación en locales pequeños está siendo muy conflictiva.
Para Iranzo el proyecto de Ley que debatirá el Pleno del Congreso el próximo 16 de diciembre es «totalmente inadecuado», sobre todo en el actual contexto de crisis y de destrucción de empleo. «No es el momento de poner trabas injustificadas como prohibir fumar en términos absolutos», aseguró el economista, que defendió otros mecanismos, como los «autoservicios en zonas delimitadas», tal y como recogen las enmiendas a la ley aprobadas en el Senado que, previsiblemente, serán tumbadas en el Congreso dentro de dos semanas.
Por su parte, José Luis Guerra, adjunto a la presidencia de la FEHR, reprochó al Ejecutivo por «cuidarse mucho de que los ingresos fiscales no vayan a sufrir merma» al subir los impuestos del tabaco y ampliar los puntos de venta de este producto a establecimientos que tenían prohibida su venta, como las gasolineras. «La ecoes importante cuando importa a Hacienda, no cuando importa a un sector de 350.000 pymes», lamentó. Guerra defendió la propuesta de la patronal de reservar al menos un 70 por ciento del espacio sin humo y crear zonas reducidas para fumadores a las que no accedan camareros ni menores.
La Organización Mundial de la Salud cuestionó ayer mismo los datos presentados por la hostelería española. Su coordinador del área antitabaco, Armando Peruga, aseguró en un foro en Madrid que un total de 51 países, 11 pertenecientes a la UE, carecen de áreas de fumadores en los locales de ocio. Peruga señaló que la prohibición no causará pérdidas, sino que su impacto será «neutro» o «ligeramente positivo».




