Seguro que de este año no pasa
21 diciembre, 2010Los premios de la lotería no los toca Hacienda
23 diciembre, 2010Cada participante se gastará una media de 68,68 euros. El 11.710, fecha de la victoria de la Selección de fútbol, es el décimo del año. La venta por Internet no termina de despegar.
La suerte no entiende de crisis y las crisis estimulan los sueños. Quizá por eso el sorteo de Lotería de Navidad permanece inmune al desánimo: cada español se gastará este año una media de 68,68 euros, frente a los 58,55 euros de 2009, según datos de Loterías y Apuestas del Estado (LAE). El 11.710, que corresponde a la fecha en que la Selección española de fútbol logró la victoria en el Mundial, se ha convertido en el décimo del año. El 13 también se encuentra entre las terminaciones más demandadas. Lo que parece que no termina de cuajar es la venta a través de Internet.
Yahaira no se acuerda del número que cantó. Ni siquiera de su terminación. Cuando le preguntan por lo que vivió hace un año, sólo espeta sonriente: “¡Era el Gordo!”. El 78.294 exactamente. Pero la memoria de esta niña de 11 años de origen ecuatoriano sólo recuerda el después: las lágrimas de su madre, los abrazos de sus amigos y la llamada del ganador, que le telefoneó a casa para darle las gracias personalmente.
Este año Yahaira, junto con otros 35 niños del Colegio de San Ildefonso, volverá a invocar a la diosa Fortuna por Navidad. Desde hace dos meses las 36 gargantas de la suerte ensayan sin descanso para repartir el próximo 22 de diciembre más de 2.320 millones de euros en un sorteo que, por primera vez desde 1963, no se celebrará en el madrileño Salón de Guzmán el Bueno. Tras más de 40 años repartiendo el gordo, la tradicional sede dará paso al céntrico y espacioso Palacio de Congresos de Madrid. Pero no es la única novedad. Los afortunados que se hagan con alguno de los premios grandes, ya no tendrán que esperar nueve días para cobrarlos. A la jornada siguiente tendrán disponible todo el dinero. Para tapar agujeros o para lo que se tercie.
Arraigo
“La joya de la corona española”. Con estas palabras se refería el rotativo inglés The Guardian al Sorteo Extraordinario de Navidad, un premio sobre el que pesan más de 200 años de historia y cuyo arraigo le convierte en un modelo estudiado por muchos países.
Su éxito ha vuelto a palparse, un año más, en las calles de Madrid. Las interminables colas en la administración de Lotería de Doña Manolita han continuado colapsando la Gran Vía. Ni el paro ni la crisis han frenado a los españoles para hacerse con un décimo.
Según Loterías y Apuestas del Estado (LAE), cada español se gastará 68,68 euros frente a los 58,55 del año pasado. Los riojanos continuarán siendo los que se hagan con más décimos, con una media de gasto de 101,24 euros. Castilla y León sigue a La Rioja con 97,74 euros, después vienen Asturias (91,73 euros), Aragón (85,78 euros), Madrid (82,58 euros), País Vasco (81,65 euros), y la Comunidad Valenciana (78,32 euros).
Lo que sí ha marcado la crisis ha sido la compra en peñas. Preferimos jugar cinco euros a no jugar nada. La participación ha subido un 11% respecto a 2009, dividendo gastos y premios entre usuarios.
En cambio, la venta online no parece terminar de cuajar entre los españoles. Optamos por esperas interminables en La Bruja de Oro frente a comprar por Internet. Nuestro gasto digital no supera los 56 euros de media, un 65% menos de lo que se gastan los extranjeros en comprar por la Red.
Agotado
Poco ha importado que el Gordo nunca haya terminado en 10 para que el 11.710 se haya convertido en el décimo del año. En la mañana del lunes 12 de julio, conseguirlo era una tarea hercúlea. La fiebre por la Rojigualda se encargó de que se agotase en horas. Lo mismo ocurrió con el número correspondiente al minuto en el que Andrés Iniesta marcó gol. El 11.555 voló.
Tampoco afecta la superstición al número 13, que pese a su fama de cenizo –en este caso justificada, ya que el Gordo nunca ha caído en 13–, es de las terminaciones más demandadas. La historia se repite con los capicúas, que aunque nunca se han llevado el primer premio son muy codiciados. Pero que nadie se engañe, todo es cuestión de estadística.




