Eurovegas atraería a 11 millones de turistas en 15 años
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6 marzo, 2012El nuevo líder del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona reprocha al alcalde Trias su «falta de imaginación» y pone el acento en la educación y la cultura para reformular el proyecto socialista
¿Qué aporta Jordi Martí al proyecto socialista para Barcelona?
El congreso de la Federación dejó claro que hay que reinventar el proyecto, adaptarse a una realidad nueva ante la cual el impulso socialista había perdido fuerza. Cuando se da este paso se busca alguien que dé una mirada diferente a esta realidad, que sea nuevo. Y eso es lo que quizás represento, alguien que se ha movido en el PSC, pero siempre en las orillas, implicado en el proyecto Barcelona, pero desde la cultura.
¿En qué consiste esa mirada nueva sobre Barcelona?
Lo sintetizo en tres patas. Primero, entender que si la primera transformación de Barcelona en los 80 y 90 se hizo a través de lo físico, ahora la transformación debe ser en lo intangible, en el espíritu. Por eso, como banderas principales, educación y cultura, en un sentido amplio. Segunda pata: visión metropolitana. Reformulando a Torres i Bages, Barcelona será metropolitana o no será. Y finalmente, salario ciudadano, que el ciudadano vuelva a apropiarse de la ciudad, que recupere la sensación de que vivir aquí es una ventaja…
Usted habla de cultura, pero quizás las necesidades ahora son más urgentes.
Sí, pero que lo urgente no nos impida pensar a largo plazo. Soy consciente que con 115.000 parados y el repunte de la desigualdad social y territorial, se hacen imprescindibles muchas actuaciones ahora ya. Pero creo que el Ayuntamiento tiene los recursos para trabajar en el corto y en el largo plazo. Y no podemos vendernos a largo plazo para paliar el corto plazo, que es lo que pasa con el proyecto Eurovegas. Hay que gobernar con más imaginación de la que está demostrando Xavier Trias.
Se pueden hacer cosas, en vivienda por ejemplo. El Ayuntamiento tiene una situación económica que le permite maniobrar. Pero con proyectos como Eurovegas hay que ir con cuidado: son pan para hoy y hambre para mañana.
Respecto al complejo de casinos, ¿hay una dicotomía entre el PSC pijo de Barcelona, que lo rechaza, y el más realista del Baix Llobregat?
No lo sé. Lo que sí veo es que no hay nadie que le guste el proyecto. Entiendo, eso sí, que quien gobierna tiene la obligación de escuchar y estudiarlo.
¿Pero el modelo Eurovegas, más turismo, no deja de ser el mismo que ha hecho el PSC en Barcelona?
Para nada. Barcelona apostó por el turismo, sí, pero en una dirección contraria. Veníamos de un modelo de sol y playa, y la ciudad apostó por el turismo de calidad, que no quiere decir necesariamente rico. Quien viene a Barcelona no busca un casino u ocio desenfrenado, sino cultura y riqueza, y esa es nuestra distinción. Eurovegas nos lleva hacia otro lado.
Volviendo al Ayuntamiento, la apelación a la mano tendida entre CiU y el PSC se está quedando en eso. ¿Nos podemos permitir tener parado Glòries?
Mire, el concejal de Urbanismo ha llamado una sola vez desde el inicio de mandato. No estoy de acuerdo en que se nos atribuya una cuota alícuota a gobierno y oposición por no haber pactado. En el caso de Glòries, estoy dispuesto a hablar, pero es que el proyecto que presentaron no cumplía los mínimos elementos técnicos. No quisieron hablar. Lo acordaron con el PP, y punto. Le dije a Trias que no cerraré ninguna puerta, pero no nos pueden exigir que forjemos nosotros los acuerdos. Lo mismo ha sucedido con la política de guarderías.
¿Hasta qué punto es autónomo con respecto a la Federación de Barcelona del PSC, que acordó hacer una oposición dura?
La Federación, y el PSC en general, marcan las grandes líneas, el trazo grueso, pero luego el grupo municipal tiene autonomía.
¿Hasta para pactar el PAM o los presupuestos con CiU?
Yo tengo la libertad de llevar adelante los principios aprobados en el congreso. Mire, es que no me hubiesen escogido a mí, pero todo el mundo que me conoce sabe que tengo criterio propio. No sé trabajar de otra manera. Si el acuerdo se acerca más a nuestras posiciones que a las del PP, que no haya duda, pactaré, y me pelearé con quien haga falta.
Entiende que en el PSC haya quien desee un acuerdo Trias-Fernández, una derechización de Barcelona, un cuanto peor mejor.
Sería un error pensar en lo de cuanto peor mejor, pensando que así en las elecciones de 2015 nos irá mejor. Por contra, decir lo contrario, apelar a la crisis para exigir algo así como un gobierno de concentración, abrazar a CiU y decir sí a todo sin rechistar, pues tampoco. Me gustaría poder entenderme con Trias, pero parece que, más que atado por la crisis, lo que está es prisionero de su partido.




