Mas ignora los riesgos de Eurovegas y defiende que combatirá el paro
24 junio, 2012Madrid presumeix dels avantatges per quedar-se Eurovegas
26 junio, 2012Michael Leven, director general de Las Vegas Sands, enfrió ayer el caluroso ambiente que existe en España respecto a las expectativas de Madrid y Barcelona de albergar un complejo hotelero y de juego del grupo, que supondría una inversión inicial de 6.000 millones de euros.
El ejecutivo mejor pagado por Sheldon Adelson -Leven recibió el año pasado un salario de 17 millones de euros- dijo en una rueda de prensa celebrada en Barcelona que la decisión final sobre la ubicación del proyecto Eurovegas se tomará en septiembre (la compañía había informado anteriormente que comunicaría dicha decisión antes de verano). Leven y otros directivos de la compañía estarán hoy en Madrid para visitar los terrenos de la capital que podrían albergar los casinos y hoteles del grupo estadounidense.
El ejecutivo aseguró que la decisión «se ha atrasado considerablemente» debido a la «fuerte competencia» entre Madrid y Barcelona y que la decisión final la tomará el propio Sheldon Adelson. «No hay una ciudad más favorecida que la otra», dijo, y aseguró que el fundador de Las Vegas Sands cree en España.
Adelson cree en España y los políticos y empresarios de Madrid y Barcelona tienen fe en Adelson. La crítica situación de la economía española y las fuertes expectativas en materia de empleo e inversión generadas por la multinacional del juego han motivado un apoyo casi sin fisuras al proyecto del empresariado y la política española.
Representantes de los mayores partidos políticos del país han dado todo tipo de facilidades al empresario para que se decida por una de las dos ciudades para levantar Eurovegas. En sus visitas a España, los ejecutivos del grupo han sido agasajados por los principales representantes de los gobiernos de las dos ciudades. Tanto Madrid como Barcelona han acometido modificaciones urbanísticas para favorecer la construcción de un proyecto como el contemplado en España por Las Vegas Sands. Y aunque todavía no se ha dado oficialmente por seguro, la posibilidad de permitir fumar en los casinos, una de las condiciones requeridas por la compañía estadounidense, no parece insalvable.
En la última visita de Adelson a Madrid, el pasado día 6 de mayo, empresarios que representan los intereses de las dos ciudades saludaron al magnate estadounidense, que realizó una visita sorpresa de unas horas a los terrenos de Alcorcón. Según publicó El País, por parte de Madrid acudieron Ana Patricia Botín, consejera delegada de la filial británica del Santander; Juan Miguel Villar Mir, propietario de OHL; y Antonio Vázquez Romero, presidente de Iberia. A Madrid se trasladaron ese día desde Barcelona Isak Andic; el empresario de los medios de comunicación Javier Godó; Marc Puig, presidente de la marca de perfumes que lleva su apellido, y Carles Vilarrubí, vicepresidente de Rothschild España. Según informó ayer Efe, el presidente de Telefónica, César Alierta, será uno de los empresarios que se entrevisten hoy en Madrid con la delegación de Las Vegas Sands.
Si los empresarios y políticos españoles tienen fe en Adelson y este confía en el país, ¿qué tiene que ocurrir para que no se lleve a cabo el proyecto? «Que esa fe no la compartan las entidades que financiarán el proyecto», comentó ayer una fuente que ha participado en las negociaciones para atraer a España Eurovegas.
En una entrevista con directivos de Las Vegas Sands y este diario que tuvo lugar el pasado mes de marzo, los representantes de la compañía aseguraron que ya contaban con el compromiso de bancos estadounidenses para financiar buena parte del proyecto, que absorbería también recursos propios del grupo.
Según indicaron entonces, en 2025 el proyecto en España habrá generado 30.000 millones de euros; más de 260.000 puestos de trabajo y habrá atraído a 11 millones de turistas. La compañía cuenta con la llegada de ciudadanos europeos, rusos y de Oriente Próximo.
El director general de la compañía indicó ayer en Barcelona que el objetivo de la empresa es obtener un 20% de retorno sobre la inversión y que, para la construcción de la primera fase del proyecto, proporcionarían aproximadamente el 35% del capital (unos 2.000 millones de euros), mientras que el resto debería financiarse con créditos bancarios, informó Efe.
La compañía indicó ayer que en la primera fase de construcción del complejo se generarán, como mínimo, unos 15.000 puestos de trabajo del sector de la construcción y que, una vez terminado, se emplearían unos 15.000 trabajadores. Según los cálculos de Las Vegas Sands, el complejo podría empezar a construirse entre ocho y nueve meses después de haber tomado la decisión, tras resolver la financiación del complejo y adaptar la legislación estatal y autonómica al proyecto.
Por lo tanto no son ni los gobernantes ni los empresarios españoles quienes tienen la última palabra sobre el complejo. Ni siquiera la tiene el propio Sheldon Adelson.
La última palabra la tienen Goldman Sachs, o JP Morgan… la gran banca estadounidense, la misma que aportó miles de millones de dólares a Sheldon Adelson para construir sus macrocomplejos en Macao (China) y Singapur entre 2008 y 2010. Hoy la mayor parte del negocio de Las Vegas Sands, que el pasado año registró el mejor ejercicio de su historia superando los 9.400 millones de dólares de facturación, provienen de Asia.
Pero también fue la gran banca estadounidense la misma que estuvo a punto de hacer quebrar a Las Vegas Sands. En 2007 el valor de una acción del grupo valía en Bolsa 144 dólares; a finales de 2008 los títulos del grupo cotizaban por debajo de los cinco dólares. La caída de Lehman Brothers, la principal entidad financiadora entonces de Las Vegas Sands, casi arrastra consigo a Adelson.
El pasado mes de abril el valor de una acción de Las Vegas Sands rozaba los 60 dólares. Hoy están por debajo de los 43 dólares. Hace tres días Bank of America rebajó sus previsiones sobre el negocio futuro de Las Vegas Sands, principalmente por el menor incremento de la facturación esperada en Macao.
A pesar de la fortaleza del grupo de Adelson, también existen ciertas incertidumbres sobre el desarrollo del negocio del grupo en Estados Unidos y en China. La previsible victoria de Obama en las elecciones presidenciales de noviembre no es la mejor noticia para Adelson, que ha dado todo su apoyo, moral y financiero, a los republicanos. Mucho mayores son aun las incertidumbres sobre la economía española y europea. ¿Se está pensando Goldman Sachs su apoyo financiero a Adelson?




