Situación actual del juego online
11 abril, 2013Las ofertas para participar en el préstamo de Loterías triplican el importe estimado
15 abril, 2013Miquel Àngel Riera Acabamos nuestra anterior colaboración señalando la necesidad que dentro del marco normativo vigente en nuestra comunidad se procediese por parte del actual Govern a la elevación al Parlament balear de una Ley de Juego para poner fin a una inseguridad jurídica relativa desde la transferencia efectiva de la competencia sobre el juego allá en el lejano 1995, al ser la única comunidad autónoma que carece de ella hasta la fecha.
La convocatoria de una segunda licencia de casino para Mallorca, la publicación de la sentencia declarando nula la autorización administrativa que ampara el traslado del Casino de Mallorca del municipio de Calvià al municipio de Palma, las modificaciones en la organización del servicio de juego en la dirección general de Comercio y Empresa, asumiendo sus funciones el servicio de promoción empresarial, la supresión de los consorcios hípicos sobre el juego de Mallorca y Menorca que asumían el desarrollo de los juegos y apuestas de promoción del trote junto con la asistencia por primera vez de los reguladores del juego en Illes Balears al Congreso Nacional del Juego que anualmente se desarrolla en Castilla-León, estaban señalando que el sector del juego privado estaba a punto para que la madurez de los empresarios en sus distintas facetas como fabricantes, comercializadores y operadores y la propia administración en su voluntad manifestada por el vicepresidente económico de considerar esta actividad como una parte de la oferta complementaria de ocio en nuestra comunidad, en su aspecto claramente empresarial, cristalizase.
Y ello se produjo a finales del mes pasado, cuando el día 28 de febrero se celebró la I Jornada sobre el Juego Privado en Illes Balears, inaugurada por la secretaria autonómica de Promoción Empresarial y Ocupación en la cual participaron todos los agentes sociales de este sector analizando todos los aspectos que actualmente se ofrecen al consumidor y usuario en los establecimientos de juego autorizados y en los locales de hostelería junto con una destacada ponencia de la dirección general de Comercio y Empresa en la que se anunció la elevación al Parlament balear de una Ley de Juego en este año.
En este contexto, este anuncio significa un paso importantísimo en lo jurídico al poder ordenar las más de 50 normas actualmente vigentes en nuestra comunidad y que por su dispersión exigían su incardinación en un marco jurídico adecuado en el que se defina el ámbito de aplicación de la norma, las distintas modalidades de juegos y apuestas y los establecimientos y locales donde se practiquen.
Un aspecto de especial interés en la ley será la manera de regular, dada la importancia del turismo en nuestra economía, las empresas titulares de las autorizaciones para juegos y apuestas, en donde debe definirse todo los referente a sus características, fianzas, calificación profesional y establecer una código de derechos y obligaciones a los usuarios, dentro del marco de juego responsable que se está definiendo en nuestra actividad.
Obviamente, y dado que la exigencia de rango de ley es clara, la nueva ley mejorará y adecuará la normativa vigente que regula el régimen sancionador así como sus infracciones y sanciones, dotando también de verdadera operatividad a una comisión de juego de nuestra comunidad que dinamice la vigente, aunque solo sobre el papel, comisión balear de juego, creada allá en el año 2000.
Finalmente hay un proceso paralelo a esta aprobación de la Ley de Juego y este es el de la actualización de las diversas normas que con rango reglamentario complementan como ramas el tronco de la ley. La oferta de juegos a desarrollar en casinos, bingos y salas de juego y recreativas. La oferta en los establecimientos de hostelería. Los juegos de apuestas de tipo deportivo que no pueden olvidar las carreras de trote balear, las características técnicas de las máquinas de juego en constante evolución innovadora y tecnológica, etc.
La voluntad de nuestro gobierno es clara pero también compleja. Ya está en vigor desde el año 2011 una regulación del juego a nivel estatal cuando este se realiza a través de canales electrónicos, informáticos, telemáticos e interactivos, conocido popularmente como el juego online y ello es una realidad que ya alcanza un nivel de usuarios impensable del orden de un millón registrados a finales del año 2012, según datos de la DGOJ y un volumen de juego en 2012 de más de 2.700 millones de euros entre junio y diciembre de este año.
El tipo de juego que se desarrolla ferozmente por todos los ámbitos, basta ver el tipo de propaganda que realiza en nuestros aeropuertos, comparte con el juego público de las Loterías del Estado y de la Once el resto de la oferta que hoy se ofrece en nuestra comunidad. Y no deja prácticamente impuestos en ella.
El juego ha existido siempre, y siempre existirá. Los que defendemos esta actividad de juego terrestre, con locales, con espacios, con personas, como oferta de ocio recreativo con premio, pensamos que hay un espacio que desde 1977 ha estado presente pero que ahora, con la situación económica que muy ligeramente muestra signos de recuperación, este juego presencial necesita la máxima innovación para que su oferta, dentro del ocio recreativo y como oferta complementaria a nuestro visitante turístico, tenga su factor de negocio respaldado por una ley de juego actual que lo reconozca y trate como un sector empresarial dinámico, innovador y que ofrece las máximas garantías a usuarios, consumidores y jugadores.




