El Gobierno cree que Eurovegas será bueno para ‘Marca España’
15 julio, 2013Patronal y sindicatos cargan contra las concesiones del Govern a BCN World
18 julio, 2013La construcción del proyecto en un sector con pocas edificaciones cambiará el perfil de la zona. La promotora quiere que los espacios comunes y servicios se sitúen lo más agrupados posible.
Uno de los negociadores de la Generalitat que se ha hartado estos últimos meses de explicar el proyecto de BCN World a quien ha querido escucharle, relata que el asunto de las alturas de los edificios en el futuro complejo de la Costa Daurada se explica con botellas de agua. Es muy gráfico. Cuenta que si hay que colocar ese recipiente en la nevera, puedes hacerlo en las repisas, en horizontal, o decantarte por la puerta del electrodoméstico, en vertical. Todo depende del espacio que quieras o puedas ocupar. La compañía promotora, Veremonte, a la hora de decidir la distribución de las 1.100 habitaciones de hotel y 900 apartamentos, el casino, las salas de juego, el centro de negocios y el resto de equipamientos del primer complejo ha optado por hacerlo a lo alto y no a lo ancho. Los arquitectos trabajan estos días en el modelo «concentrado», cuyo resultado dará, según los primeros cálculos, edificios de entre 30 y 40 metros de altitud.
Es el equivalente a un bloque de 10 o 12 pisos. Ni mucho menos un rascacielos, pero sí un monolito de hormigón en medio de la plana, entre Salou y Vila-seca (Tarragonès). Una de las mejores formas de calibrar ese impacto es sobre el terreno: situarse en Port Aventura y dirigir la mirada hacia la costa. Si además se hace desde el punto más alto, como comprobó EL PERIÓDICO hace unos días, la conclusión es clara.




