El equilibrio de poder entre los «clanes» del juego se resquebraja
5 octubre, 2008La calidad del aire de los bares y restaurantes en los que se permite fumar deja mucho que desear. Si ese ambiente se reprodujese en la calle se declararía la «alarma sanitaria», explicaron los expertos en tabaquismo reunidos entre el viernes y el sábado en Barcelona para participar en las jornadas Control del tabaquismo, ¿dónde estamos? El nivel de partículas en suspensión en los locales donde el cigarro tiene vía libre es de 200 microgramos por metro cúbico de aire, constata un estudio presentado en la reunión. «Cuando se superan los 40 microgramos en la calle ya preocupa por el impacto que tiene en la salud», afirma Joan Ramon Villalbí, director adjunto de la Agència de Salut Pública de Barcelona, que participó en estas jornadas organizadas por la Sociedad Española de Especialistas en Tabaquismo y el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo.
Trabajar en un ambiente así precipita el riesgo de infarto, de ahí que los sindicatos ya hayan pedido en diversas ocasiones tanto al Departament de Salut como al Ministerio de Sanidad que endurezcan la ley Antitabaco, una decisión que depende de Madrid. El ministro Bernat Soria ya apuntó hace unos días la intención de dar un paso más en la aplicación de la ley, y eso es precisamente lo que pidieron los participantes en las jornadas. Su intención es influir en las autoridades españolas para que prohíban fumar también en locales de menos de 100 m2.
Los asistentes – entre los que se encontraban miembros de laOMSy la Comisión Europea- analizaron el impacto de la ley Antitabaco, que entró en vigor el 1 de enero del 2006, y las medidas que se deberían tomar para mejorar la prevención del tabaquismo.
En su punto de mira están la regulación del humo ambiental, el aumento de los impuestos sobre el tabaco y la mejora de las ayudas para dejar esta adicción.
«Es el momento de endurecer la ley», dice Villalbí. Según él, la sociedad ya está lo suficientemente madura como para afrontar un cambio en esta dirección, «y más teniendo en cuenta que la tendencia en toda Europa es prohibir el tabaco en todos los espacios públicos», añade. También es el momento adecuado para «atacar» el frente fiscal. Los expertos en tabaquismo mantienen que este producto todavía es barato en España – el 40% de las cajetillas lo compran personas que vienen de viaje-. «Si se pagan más impuestos, habrá más gente que dejará de fumar, y más en un contexto de crisis», explica Villalbí. Los índices de tabaquismo van a la baja, aunque los médicos consideran que aún no es suficiente. En California fuma el 12% de la población, y en Barcelona el 24%. Todavía queda margen de mejora.




