Lídia Terrones Guzmán, nova secretària del/de la director/a general del Joc i d’Espectacles
9 diciembre, 2008ILD asegura que la construcción de Gran Scala se iniciará en 2009
11 diciembre, 2008Ni tragaperras, ni bingos. En Lleida al menos, ninguno de los dos saca beneficio de la crisis en la que estamos a pesar de que se de por hecho que cuando las cosas se complican, la gente confía más en los juegos de azar. El lugar común, o eso parece al menos en Lleida, vale para la Lotería de Navidad pero no para otros juegos más cotidianos como los dos antes citados. Así lo daban a entender ayer desde Cirsa, la compañía que explota los dos bingos de la capital del Segrià y la Federació d’Hosteleria.
En los dos bingos de Lleida «Llista Blava y Belles Arts» los clientes se han reducido en los últimos meses según reconocía ayer mismo el responsable de salas de bingo de Cirsa: «En los bingos pasa como en el resto de locales vinculados al ocio y, por eso, estamos notando la crisis casi de la misma manera en que puede notarlo un cine o un restaurante». Los bingos, sigue el responsable de Cirsa, «son sitios donde se juega, pero dependen del consumo y, si éste baja, la recaudación se reduce. Esto se parece más a cualquier negocio hostelero que a una administración de lotería». El diagnóstico que hacen los gestores de los dos bingos de Lleida no difiere en demasía del que la semana pasada realizaba la Asociación Andaluza de Empresarios de Bingo, que confesaba por boca de su gerente Rafael Domínguez una bajada en la recaudación del 8%. En Lleida Cirsa no llega a poner cifras, pero si admite que en los últimos meses hay menos gente en las salas. «Aquí repartimos premios, cierto, pero no son de la cuantía de los que se pueden lograr jugando a la Lotería de Navidad o a la Quiniela. La gente que va a un bingo acude para divertirse y pasar un rato con amigos. Por eso estamos en el mismo paquete que las cafeterías o las salas de cine».
Bingos, cines y restaurantes no son con todo los únicos que se han visto perjudicados por el cambio experimentado durante los últimos meses en los hábitos de consumo ya que, junto a ellos, también han visto como se reducían sus beneficios son los encargados de explotar las máquinas recreativas «tragaperras en su mayoría, pero también videojuegos y similares» instaladas en bares y cafeterías. En Lleida así ha sucedido, según reconocía ayer Ramon Solsona, gerente de la Federació d’Hosteleria. «No es que las cifras sean alarmantes, pero sí que hay que reconocer que la gente no gasta tanto en hostelería como el año pasado. La reducción de ingresos se nota en todo, y eso quiere decir que también lo hace en las tragaperras aunque, todo sea dicho, para nosotros nunca han sido una fuente de ingresos especialmente destacada».
Las ventas de Lotería, similares a las del año pasado
El director de Loterías y Apuestas del Estado Gonzalo Fernández pronosticó a finales de noviembre que la venta de décimos experimentaría este año un ligero aumento, pero en Lleida capital su vaticinio no está cumpliéndose. Ayer, lo indicaban así loteros como David Masip, responsable de la administración número 1, situada en Francesc Macià: «nosotros vendemos lo mismo que el año pasado y ya nos vale, porque el gasto en lotería ordinaria se ha reducido mucho en los últimos meses». En la administración número 9, situada en la calle Osca de La Bordeta opinaban parecido: «Se vende como cada año, la crisis aquí no se nota. El que tiene dinero sigue comprando y da lo mismo si se trata de lotería o de otra cosa».




