Los cordobeses juegan 137 millones de euros en bingos y juego privado
7 mayo, 2016Últimos días de inscripción para Expojoc
10 mayo, 2016Muchos obstáculos tendrán que salvar Junts pel Sí y la CUP si quieren llegar a entenderse y llegar a aprobar los presupuestos del 2016. BCN World, aunque no es nuevo, es uno de ellos.
Como cada lunes, las direcciones de ambas formaciones se reunieron ayer en el Parlament, y nada más empezar los diputados cuperos, Gabriela Serra y Benet Salellas, leyeron la cartilla al presidente del grupo parlamentario de JxSí, Jordi Turull, y a la secretaria general de ERC, Marta Rovira. Así, les reprochó que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se mostrara predispuesto el viernes en Salou a sacar adelante BCN World. Y reconoció que aquella actitud había dejado “preocupados” a los miembros de la CUP.
A pesar de las declaraciones de Puigdemont, tanto Turull como Rovira quisieron dejar claro que antes de tomar cualquier decisión sobre este macroproyecto, los anticapitalistas serían consultados. De hecho, el alcalde de Salou, Pere Granados, aprovechó el viernes pasado la primera visita institucional de Puigdemont a la ciudad para reivindicar, entre otros, la necesidad de que BCN World se materialice. El propio alcalde destacó la predisposición del presidente a resolverlo con celeridad.
A la CUP el proyecto no le hace ninguna gracia. En febrero, los de la izquierda alternativa independentista ya apostaron por mantener BCN World en suspenso, y aplazar la decisión hasta nuevas elecciones, para que el Govern resultante “haga lo que quiera”.
No obstante, también hay desavenencias entre CDC y ERC: mientras los primeros son partidarios de “redimensionar” el proyecto y reducir al mínimo el juego, lossegundos quieren ser el máximo de fieles a la idea inicial, aunque reconocen que “hay que repensarlo”.
La oposición firme de la CUP a la construcción del complejo fue uno de los debates de la reunión de ayer, pero acto seguido los cuperos reprocharon a Turull las últimas “desacreditaciones” de dirigentes de CDC. La más sonada, la de Francesc Homs, que el sábado, durante el consejo nacional de las juventudes convergentes instó a la CUP a abandonar la actitud “desafiante de macho alfa” y les acusó de “romper la sonrisa” independentista. En este sentido, Serra pidió a Turull que su formación deje de lado estos “insultos”.




