Los grandes del juego no se plantean ahora entrar en el capital de Loterías
21 septiembre, 2010El Gobierno elige la fiscalidad más voraz para la futura ley del juego
23 septiembre, 2010El juego tradicional no está dispuesto a que las compañías de juego online les ganen la batalla sin plantarles cara. Y están dispuestos a hacerlo por todos los medios y con cifras que confirmen su preocupación. El boom del juego online se inició en 2007 y desde esa fecha el Gobierno tiene el mandato de regularlo. Eso no ha sucedido y mientras el Estado continúa perdiendo los ingresos que obtendría a través de los impuestos del juego, hay un grupo que sí paga sus correspondientes tasas y que deja de ingresar exactamente aquello que gana el juego online. Eso es lo que las cifras que manejan las tres asociaciones del juego tradicional, Cofar, Cej y la Asociación de casinos denuncian.
Desde 2007, la facturación de bingos, casinos, salas de juego y máquinas recreativas ha descendido un 22 por ciento (ver gráfico) y, casualmente es la fecha en la que el Gobierno se comprometió a regularlo sin que, hasta la fecha, haya concretado nada. Y el caso es que la regulación del ocio por Internet es algo que desea todo el sector del juego porque incluso los propios casinos y bingos quieren saltar a la Red, pero con las reglas claras y la misma vara de medir para todos.
En este sentido, las patronales del juego tradicional calculan en base a los impuestos que ellos mismos pagan, que Hacienda ha dejado de percibir 300 millones en concepto de impuestos de esta actividad. Y, lo peor, es que ese dinero viaja fuera de España ya que la sede de estos operadores está en el exterior.
Precisamente por ello, acusaron al Gobierno de «pasividad» ante la competencia desleal que suponía el juego online. Y el mayor ejemplo de la desigualdad que existe entre el ocio tradicional y el de Internet es la publicidad. Mientras bingos, casinos, máquinas recreativas y salas de juego tienen terminantemente prohibido anunciarse en cualquier medio, observan atónitos como eventos deportivos, futbolistas, programas de televisión e incluso competiciones a nivel mundial son patrocinadas por el juego online.
«Es esa publicidad la que le da carácter de legalidad frente a la población» explicó José Sánchez-Fayos, coordinador general y abogado de Cofar.
Por ello, van a enviar cartas a todos los clubes de fútbol para que sepan que esas empresas son «ilegales» y, por tanto, no pueden anunciarse aunque son conscientes de que ellos ya lo saben y que son los primeros beneficiados, «por eso incluyen cláusulas para deshacer sin penalizaciones su contrato».




