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Codere, la compañía española de juegos de azar, se prepara para su próxima expansión a Brasil. La multinacional tiene la mira puesta en el país de Dilma Rousseff que en los últimos meses ha agilizado el debate en el Senado para aprobar la legalización de los juegos de azar y online con el objetivo de aumentar la recaudación y mejorar el equilibrio de las cuentas.
Codere, que ya opera en México y en Panamá, amplió ayer su objeto social “a cualquier otra jurisdicción” para poder solicitar autorizaciones en otros países. “Es un requisito para la expansión internacional” en nuevos mercados, aseguran desde la empresa a este diario. De este modo, la empresa española podrá organizar y comercializar apuestas deportivas, de competición e hípicas en cualquier plataforma y comercializar máquinas para apuestas en cualquier tipo de locales.
El Gobierno brasileño, por el momento, estudia permitir el funcionamiento de salas de bingo, casinos, apuestas y otros juegos de azar para evitar la fuga de dinero cuando sus ciudadanos juegan a través de Internet en páginas web de otros países. El senador del Partido Progresista de Brasil, Ciro Nogueira, estimó los ingresos que podría generar la autorización del juego en 15.000 millones de reales (3.466 millones de euros).
Reestructuración de la deuda
Codere cerró el año con el visto bueno de la Justicia británica al plan de reestructuración de su deuda. La firma acudió a su filial inglesa para acogerse a la figura del scheme of arrangement (esquema de arreglo) y transformar así dos bonos de 1.033 millones de euros en una ampliación de capital que permitió a sus bonistas acreedores hacerse con el control del 97,1 por ciento de la compañía. La negociación dejó a la familia fundadora, los Martínez Sampedro, con una parte minoritaria de la mercantil, pero evitó el concurso de acreedores.




