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10 enero, 2012La carga impositiva que el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero impuso al tabaco a finales del año 2010 ha actuado como locomotora de un castillo de naipes que se ha abatido sobre las ventas del tabaco en España, donde el contrabando de cigarrillos volvió a ganar protagonismo en 2011 cuando, además, entró en vigor la ley antitabaco.
Un panorama que, según los datos de la tabaquera Altadis —propiedad de Imperial Tobacco—, ha provocado que las ventas legales de cigarrillos cayeran un 10% en España en 2010 y un 16% adicional en 2011.
Los datos de Altadis culpan de esta caída principalmente a la venta ilegal de cigarrillos (contrabando más falsificaciones) que considera consecuencia directa de la «desproporcionada» subida de impuestos aplicada por el Gobierno del Partido Socialista en diciembre de 2010.
Sus cálculos estiman que desde entonces las ventas de cigarrillos por contrabando ya suponen el 8% en toda España y el 20% de las ventas totales de Andalucía.
Impacto de la nueva ley
Junto a esta incidencia, Altados advierte de que existen otras variables que han determinado la caída del mercado en 2011 como el impacto de la entrada en vigor (el 2 de enero del año pasado) de la prohibición de fumar en todos los lugares públicos cerrados. Una medida que, según la tabaquera, ha perjudicado «gravemente» a un sector tan relevante para la economía española como el de la hostelería y la restauración y ha puesto en riesgo el sector productivo tabaquero en España.
Además, según Altadis, el efecto de esta prohibición está calculado en su análisis aislando el descenso natural del consumo, estimado en un 3% anual desde 2008, lo que viene a suponer un 1,2% en volumen respecto a la caída global de las ventas legales de cigarrillos en 2011.
Un porcentaje que equivale a unos 50 millones de cajetillas representando aproximadamente 130.000 consumidores menos. A esto hay que sumar también la anticipación en las compras de cigarrillos realizadas por los distintos canales de distribución en 2010, lo que ha favorecido el mantenimiento de un elevado stock en los puntos de venta durante 2011, así como el trasvase a otros productos de precio más asequible en un contexto de intensa crisis económica y menor poder adquisitivo por parte del consumidor y
agravada por una «equivocada» política fiscal, que no ha conducido, según Altadis, a incrementar la recaudación.
En esta línea, el director de Asuntos Corporativos y Jurídicos de Altadis, Jaime Gil-Robles, subrayó que este dato «tan contundente» confirma la «profunda» preocupación de la tabaquera por la situación del mercado, donde el problema del tabaco ilegal y el «agotamiento recaudatorio» demuestran que las decisiones del anterior Gobierno han supuesto una menor recaudación para el Estado.




