Codere amplía el plazo de reestructuración
18 agosto, 2015Póquer, Barcelona no va de farol
20 agosto, 2015En la edad de oro del machismo español -los años 60-, un brandy llamado Soberano se anunciaba así: «Soberano, !es cosa de hombres!». Cincuenta años después, las mujeres también soplan mojitos, vodkas y negronis. Lo que no juegan mucho es al póquer: más del 90% de los 800 inscritos ayer en la segunda jornada del Europea Poker Tour eran hombres, de entre 20 y 40 años.
-Buena pregunta…No tengo respuesta. Y creo que por mente serían mejores.
Robin Yhijalo, 29 años, es sueco. Si un sueco no tiene respuesta a una cuestión de género, es que no hay respuesta.
-¿Cuenta en el trabajo que está en Barcelona participando en un torneo de póquer?
-¡Este es mi trabajo! Soy profesional. He pagado 5.300 euros por la inscripción. Aspiro a llegar a la ronda final: 80.000 euros garantizados y 1,2 millones de dólares para el ganador.
El Casino Barcelona coorganiza el torneo, en realidad una suma de 71 campeonatos de póquer, muy adaptados a todos los perfiles, de manera que compiten profesionales dispuestos a pagar 5.300 euros y aficionados que por mil euros ya pueden sentirse en la cumbre.
Borja y Rafa, ambos de 23 años, estudiantes de ingeniería, han llegado de Valencia y vienen acompañados con una amiga que no se ha inscrito. La joven tiene su teoría:
-El póquer tiene una fama negativa: timbas, pasta, humo…Quizás por eso hay pocas mujeres que juegan.
La sala es como una redacción del siglo XXI, nada que ver con el imaginario cinematográfico: silencio monacal -sólo resuena el sonido de las fichas-, mucha concentración y un educado ahogamiento de las emociones.
Rafa se ha aficionado, como la mayoría de los presentes, gracias al juego on line. «Escriba que en España estamos muy enfadados por los gravámenes y porque no podemos competir online en el extranjero». ¿Y si puede uno jugar online donde está la gracia de viajar a Barcelona?
-Precisamente esa es la gracia, que es Barcelona. Está todo muy bien organizado.
Borja interviene:
-Y tocar las cartas….el tacto de las cartas.
Hoy miércoles Borja y Rafa jugarán partidas desde las 13 horas a la medianoche. Como los de ayer: anclados en las mesas, absortos en las manos, aparentemente ajenos al mundo.
-Siempre hay piques con los compañeros de mesa aunque un espectador no lo note.
Menos mal. El periodista se ha llevado un disgusto: aquí se juega, se juega al póquer…¡honradamente! «We are poker», señala en la entrada de la sala un rótulo. Sin humo, whisky ni mal perder. Al fin, una emoción, una pasión baja: los jugadores tratan de desmoralizar con pequeños gestos, sonrisas o algún comentario amablemente despectivo al tipo sentado por azar en tu mesa que te cae mal o fastidia el juego.
-Es mi primer torneo. Vengo por vivir la experiencia y porque es Barcelona. El paquete es irresistible: grandes partidas, playa, copas…Alex es técnico de laboratorio. Residente en Munich, 27 años. Su afición también nace y se nutre en el juego online. Quizás, el meollo es el mismo: hay personas que aspiran a vencer al azar y domesticarlo.
Los inscritos hablan maravillas de Barcelona y llegará el día en que los barceloneses se ofenderán mucho por los halagos y puede que alguno incluso se atreva a decir: ¡Madrid sí que es bonito! O bien: ¡el tute es más emocionante!
A la espera de que ese día contradictorio llegue, Barcelona enorgullece. También tenemos ya uno de los mejores torneos de póquer del mundo y se espera alcanzar los 10.000 inscritos (algunos repiten y se inscriben en varias modalidades). «Sí, causa perplejidad que pongamos peros al turismo. Y preocupación. Es un beneficio para todos. Hay que controlar las malas prácticas y buscar la excelencia. Y sumar sectores, no se trata de cambiar el turismo por otra actividad», estima José Luis Cernuda, director de Casino Barcelona, escenario hasta el 30 de agosto del no va más del póquer mundial.




