El sector del juego online, en expansión en España, reivindica su actividad
20 abril, 2017Miguel Díaz: «Las apuestas a niveles bajos del tenis tendrían que desaparecer porque las mafias ganan muchísimo»
25 abril, 2017¿Qué tienen en común un corazón, un diamante, una pica, una herradura y la Campana de la Libertad? Esos eran los cinco símbolos que, combinados en 3 tambores, daban los premios en la primera tragaperras de la historia, la Liberty Bell. Creada en 1895 por Charles Fey, daba un premio máximo de 50 céntimos de dólar si se alineaban las 3 campanas.
Charles Fey era un mecánico de coches de San Francisco que incorporó la ranura (SLOT) a la máquina para introducir una moneda que liberaba la palanca que hacía rotar los tambores. La máquina de Fey tuvo mucho éxito y pronto le salieron imitadores como Herbert Mills con su Operator Bell en 1907. En 1908 se instalaron máquinas en estancos, salones, boliches y barberías.
Hubo algunas predecesoras de cinco tambores en 1891, en Brooklyn (Nueva York). Estaban en algunos bares y en ellas no se podía depositar monedas para jugar; el premio que daban no era económico sino material: cervezas gratis, tabaco…
Las máquinas fueron prohibidas y, para saltarse esa prohibición, aparecieron las máquinas que daban el premio en forma de chicles y caramelos. Ahí aparecieron los símbolos de las frutas (sandías, naranjas, limones, cerezas…) que aún están presentes en las tragaperras actuales. También se incorporó el símbolo BAR que correspondía al logo de la Bell-Fruit Gum Company.
El verdadero auge de las tragaperras o slots llegó en la década de los cuarenta cuando Bugsy Siegel las instaló en el Flamingo Hotel de las Vegas. Se instalaron para distraer a las mujeres acompañantes de los clientes jugadores de las mesas, pero pronto empezaron a generar más ingresos que las mismas mesas.
La primera máquina electromecánica apareció en 1963 de la mano de Bally y su Money Honey.
En 1996 llegó al mercado la primera máquina con una segunda pantalla para jugar los bonos de la empresa WMS, Reel ‘Em In.
Las máquinas electrónicas incorporaron a las tragaperras los generadores de números aleatorios que sustituyeron a los tambores. Estos generadores permiten millones de combinaciones diferentes.
De esas primeras slots electrónicas, ha ido evolucionando el negocio hasta llegar a las tragaperras online que podemos jugar en la mayoría de casinos online que existen en el mercado regulado español.




