Los italianos pierden la chaveta por un bote récord en la primitiva
10 agosto, 2009Álava, 212 euros al año por habitante en lotería
13 agosto, 2009La facturación en loterías, apuestas y máquinas recreativas superó los 1.500 millones de euros en 2008.
Un par de monedas que poco aportan a los planes de ahorro impuestos en muchos hogares a la vista de la difícil situación económica. Un par de monedas a disposición de la suerte como una última oportunidad para alegrar el bolsillo. El juego se ha convertido en una opción más entre los gallegos para salir de la crisis. No extraña que muchos analistas lo coloquen en el selectivo grupo de los sectores refugio, esos a los que los números rojos no afectan, y si lo hacen, es para sacar partido de la coyuntura. Y de qué forma. Las apuestas, el gasto en loterías varias y, especialmente, en los juegos recreativos se dispararon en la comunidad el pasado año casi un 30%. Un incremento histórico, muy, muy por encima del resto de comunidades y siete veces más que la media nacional, de un 4,26%. La facturación entre las empresas dedicadas al azar y la recaudación del Gobierno central en Galicia con sus juegos superaron los 1.500 millones de euros.
De cada 100 euros que se llevó el sector en 2008 en todo el país, cinco se jugaron en Galicia, la sexta comunidad en la que el azar movió más dinero, según el último informe sobre la actividad elaborado por el Ministerio del Interior. La crisis le sienta bien. Sólo en dos comunidades se registran descensos en el volumen de las apuestas. Un 1,86% en Andalucía y de un 3,29% en Cantabria.
En el resto, pueden más las ganas de probar suerte que los azotes a la economía doméstica. Como ya ocurrió durante la crisis de principios de los años noventa. La evolución del dinero jugado en Galicia es espectacular -con un alza superior al 27% en comparación con el ejercicio anterior- y supone hasta el doble del segundo mayor incremento experimentado en el resto de España, el de Castilla-La Mancha, con un 12,89%. Ya en porcentajes mucho menores, Navarra, con un aumento del 8,3%; Melilla, algo más del 7%; y La Rioja y Extremadura, ambas alrededor del 6,5%. Por encima de la media están también Baleares (5,67%), Castilla y León (5,59%), Aragón (5,09%), Madrid (4,95%) y País Vasco (4,73%). La evolución en las otras seis regiones que acumulan subidas en el gasto en el sector oscila entre el 4,13% experimentado en Cataluña y el 1,28% en Canarias.
La clave de este comportamiento entre los juegos de azar en Galicia, y que sitúa la cantidad media jugada por habitante al año a punto de alcanzar los 320 euros -un 54% más que en 2007-, está en las máquinas conocidas como tipo B, en las que se agrupan, sobre todo, las populares tragaperras. Si el incremento era de por sí llamativo en el volumen total del sector, en el caso concreto de las recreativas, rozando el 72%, cualquier adjetivo se le queda corto. De nuevo, sin comparaciones con el resto de España, con un alza media del 14,8%, y lejos de los otros aumentos más importantes, del 27% en Castilla-La Mancha y Ceuta.
¿Ha crecido tanto el parque de máquinas B en Galicia como para explicar esta evolución? Todo lo contrario. Tras las inspecciones de la Policía Autonómica y la bajas de empresas, el número de tragaperras y el resto de recreativas en la comunidad cayó el pasado año hasta las 12.038, lo que supone 1.685 menos sobre las que estaban operativas a finales de 2007.
Las tragaperras suponen ya el 58% de toda la facturación del sector, contando también el dinero que absorben los juegos de Loterías y Apuestas del Estado y la ONCE. El resto de juegos de gestión privada no siguen la misma tendencia. El gasto en casinos desciende un 21% y en los bingos, un 10%.




