Un estanc de Lleida dóna un premi de 40 milions d’euros de l’Euromillones
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25 diciembre, 2014El fisco se lleva el 30% de la recaudación por la venta. Además, se queda con 79.500 euros de los 400.000 de ‘El Gordo’
Sin comprar décimo alguno, el Estado también juega a la lotería y con toda seguridad será el gran agraciado en el sorteo de Navidad. De momento, el reparto de los premios de El Gordo va a aportar de golpe a la caja de Hacienda unos ingresos cercanos a los 150 millones de euros, ya que desde 2013 el Gobierno decidió crear un gravamen a los premios del 20% a partir de los 2.500 euros.
Es decir, si usted lleva un décimo que resulta premiado con 400.000 euros, deberá tributar por el 20% de la cifra que excede de 2.500. Es decir, cuando vaya a cobrar, la entidad financiera habilitada por el organismo de Loterías y Apuestas del Estado para abonarle el premio le retendrá 79.500 euros, que corresponden al 20% de los 397.500 euros tributables tras descontar esos 2.500 euros al premio de 400.000. Por tanto, el cobro neto del premio, lo que se llevará usted realmente, es de 320.500 euros, cuyos rendimientos, en caso de que existan posteriormente, tributarán por la tarifa del ahorro de hasta el 24% en 2015.
A partir del día 23, es decir, al día siguiente del sorteo, se pueden cobrar ya los premios inferiores a los 2.500 euros en cualquiera de los puntos de venta de la red comercial. Sin embargo, para percibir los premios iguales a esta cifra y superiores, incluyendo, por tanto, El Gordo, el ganador se deberá personar en una entidad financiera. Lo habitual, por el calendario de festividades, es que la percepción se concentre en enero. De ahí que, en enero de 2014, el primer año en que se realizaron estas retenciones fiscales, Hacienda obtuviera 117,1 millones de ingresos correspondientes al sorteo de diciembre de 2013.
No hay escapatoria posible. El gravamen es estatal y se exige en los premios de las loterías y apuestas organizadas por la sociedad estatal Loterías y Apuestas del Estado y por los órganos o entidades de las comunidades autónomas, sorteos organizados por la Cruz Roja española, la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), así como los premios de las loterías, apuestas y sorteos organizados por organismos públicos o entidades de carácter social o asistencial sin ánimo de lucro establecidos en otros estados miembros de la UE o del Espacio Económico Europeo y que persigan objetivos idénticos a los de los organismos o entidades anteriores.
Tres de cada cuatro españoles comparten décimoAdemás, el gravamen afecta al premio independientemente del número de beneficiarios. Es decir, que si se trata de un boleto que comparten varias personas o una participación (tres de cada cuatro españoles comparten décimo en Navidad, según un estudio de Centro de Investigaciones Sociológicas), la tributación seguirá siendo del 20% el décimo. Del mismo modo, el tope de 2.500 para no tener que tributar se aplica al boleto y no a los primeros 2.500 euros que reciba cada una de las personas que lo comparten.
Hasta octubre pasado, según los últimos datos disponibles, Hacienda había ingresado 417 millones por esta retención practicada en todos los sorteos y apuestas. De ellos, 117,1 corresponden al devengo de Navidad del año anterior. Esto significa que uno de cada cuatro euros que ha recaudado este año el Estado es como consecuencia de los premios de Navidad del año anterior y que la caja por este impuesto no tiene tanto recorrido recaudatorio como esperaba el Gobierno.
El caso es que, además de la crisis, la retención fiscal ha echado para atrás al habitual comprador de lotería, sobre todo en 2013. Así, la recaudación total por este concepto alcanzó el año pasado los 268 millones frente a los 824 que había previsto el Gobierno en los Presupuestos Generales.
A pesar de este escaso rendimiento recaudatorio, el Gobierno no se ha planteado suprimir esta retención que, según José María Mollinedo, secretario general de los técnicos de Hacienda (GESTHA), podría servir ahora para incentivar aún más el consumo y la salida de la crisis como se pretende hacer con la reforma del IRPF en enero. Es decir, se podría haber aprovechado la rebaja fiscal de las nóminas (de unos 215 millones de euros mensuales en las retenciones realizadas de media en 14 pagas) para suprimir este gravamen a las loterías que tanto afecta a las rentas más bajas. Y la pérdida recaudatoria se podría haber compensado con el retorno de otros impuestos relacionados con el consumo, como el IVA, ya que «los premios de la lotería de Navidad van directamente a consumo, se funden rápido», asegura Mollinedo. Este cóctel de aumento de renta disponible habría servido para relanzar el consumo porque, por ejemplo, en febrero se concentran las retenciones de los premios del sorteo de El Niño (el año pasado superó los 96 millones).
Además, Hacienda seguiría ingresando el 30% de las ventas de los boletos (el 70% va a premios), así como la parte de ahorro resultante de los premios de los décimos y series no vendidas.




