Los loteros cerrarán en contra de la privatización de Salgado
18 marzo, 2010CEOE-Cepyme de Cantabria agrupa ya a más de 60 asociaciones tras incorporarse ACEO
19 marzo, 2010La guerra contra el tabaco se está recrudeciendo y mientras el Gobierno estudia prohibir fumar en bares y restaurantes, hosteleros y tabaqueros buscan argumentos para impedirlo.
La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha anunciado que este mismo año entrarà en vigor una ley antitabaco más dura que la vigente (de 2005) que incluirá la prohibición de fumar en bares y restaurantes.
La Federación Española de Hostelería (FEHR) teme que la decisión perjudique seriamente la salud económica del sector, hasta el punto de provocar el cierre de unos 70.000 establecimientos y el despido de 200.000 trabajadores. Pero son temores injustificados, al menos es lo que concluye un estudio de la Asociación de Economistas de la Salud.
Según el informe, la entrada en vigor de la ley ha coincidido con un incremento anual de 34.000 puestos de trabajo en el sector y con un aumento de la facturación de 2.200 millones de euros en el primer año de aplicación de la norma. Las ganancias han sido dispares entre comunidades autónomas:“En Cataluña, donde hay un mayor número de locales libres de humos, el gasto en cafeterías y restaurantes aumentó un 9% entre 2006 y 2007, frente al 5% de la media nacional o al 4% de Madrid, donde la aplicación de la ley es menos estricta”, señaló ayer el autor del documento y profesor de Economía de la Universidad de las Palmas, Jaime Pinilla, durante la presentación de estos resultados.
Las cuentas del problema
Las ganancias son todavía mayores al evaluarlas por subsectores. Así, en los establecimientos de comida rápida– de los que el 80% prohíbe fumar–, se ha mantenido un crecimiento medio de la facturación del 3% anual, incluso en tiempos de crisis económica, y en los aeropuertos, los pasajeros se han dejado en los servicios de restauración un 10% más que antes de que entrara en vigor la ley antitabaco.
El portavoz del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), Rodrigo Córdoba, subrayó que “el 70% de la población española no fuma y hay que respetar su derecho a permanecer en lugares libres de humo”, y expresó su convicción de que aumentarán los clientes de los bares y restaurantes cuando se prohíba fumar en estos establecimientos.
Estos expertos contraatacaron las críticas de los hosteleros con argumentos económicos de interés general: “Los gastos directos provocados por cinco enfermedades asociadas al tabaquismo (cáncer de pulmón, epoc, patologías cardiovasculares, asma y bajo peso al nacer) ascienden a 6.000 millones de euros al año, una cifra que se dispara si incluimos los gastos indirectos (incapacidades laborales o pensiones, entre otros)”, apuntó la presidenta del CNPT, Ángeles Planchuelo.
Pinilla indicó que en Estados Unidos, los cálculos apuntaban que la factura sanitaria de un fumador de 24 años a lo largo de su vida sería 141.000 dólares más alta que la de un no fumador.
Camareros en peligro
Córdoba acusó a la industria tabaquera de financiar los informes que vaticinan importantes pérdidas en hostelería a consecuencia de la prohibición de fumar, y aseguró que “hay miles de empresarios que no comparten esas tesis alarmistas, que no son más que una historia insensata e irresponsable que no defiende los intereses del sector”.
Y es que los empleados de los locales de ocio y restauración son los principales perjudicados por el humodel tabaco.
La presidenta del CNPT, Ángeles Planchuelo, recordó que en España el tabaquismo pasivo se cobra seis vidas diarias, y los camareros figuran entre los colectivos laborales más desprotegidos. Un reciente informe de la Sociedad Española de Epidemiología indica que sólo en los locales en los que está prohibido fumar los trabajadores han reducido un 64% la concentración de cotinina (un producto de transformación de la nicotina en el organismo) en la saliva.
El CNPT considera que existen suficientes argumentos para endurecer la actual ley antitabaco, una medida que ya han adoptado otros países europeos, como Reino Unido, Irlanda, Lituania o Francia y “no ha habido ningún conflicto social ni se han producido pérdidas económicas. No hay razón para que no se dé el paso”, subrayó Rodrigo Córdoba. Además, insistieron en el interés de proteger la salud de los niños y los adolescentes, tanto en su riesgo como fumadores pasivos como en su iniciación en el hábito tabáquico.
La rebelión de los estanqueros
El anunciado endurecimiento de la Ley Antitabacoha encendido los ánimos de los estanqueros hasta el punto de que recogerán firmas entre los consumidores en contra de la reforma que planea el Gobierno, según el presidente de la Unión de Estanqueros, Manuel Fernández Vicario. “Estas firmas servirán para solicitar que las modificaciones de la Ley de Sanidad no salgan adelante en las condiciones en las que se han filtrado en los últimos meses”, afirma Fernández Vicario en una carta que publica la revista ‘Mundo Estanco’. El presidente de los estanqueros reclama, “como mínimo”, tiempo y que la norma que pretende aprobar el Gobierno no sea “tan drástica”, a la vez que aboga por que en los espacios públicos adaptados a la actual ley se permita seguir fumando, como ocurre en Bélgica, Francia, Alemania, Italia o Finlandia, países en los que se han buscado fórmulas intermedias que satisfacen a todos los consumidores y por ello “no pueden ser acusados de no europeístas, ni de retrasados social o económicamente”.
Fernández Vicario argumenta que “España es un país eminentemente turístico y no podemos ni debemos perjudicar el rendimiento de un sector tan importante para la economía del país con prohibiciones sin analizar sus consecuencias”.
Por todo, aboga por una ley “educativa” que compatibilice los derechos de los consumidores, algo que es posible, según dijo, “sin ir por el camino más fácil y peligroso que es el prohibir por prohibir”.




