El sector de juego crea más empleos que la industria automovilística en España
21 diciembre, 2008Oé abre el primer local dedicado en exclusiva a apuestas deportivas
25 diciembre, 2008«Es una canallada. Me han estafado 4.500 euros», dice un afectado
Una decisión sin precedentes ha agitado el mundo de las quinielas. La intoxicación alimenticia de 13 jugadores del Murcia obligó a suspender el partido ante el Celta del pasado sábado. El encuentro figuraba en la casilla 11 de la quiniela de la jornada. ¿Solución? Desde hace unos años no hay partidos de reserva. Tampoco se aplica el sorteo, vigente la pasada temporada. El Organismo Nacional de Loterías y Apuestas del Estado, según la norma 38.B.1, decidió eliminar el encuentro. Los acertantes de 13 y el pleno 15 cobran como si tuvieran 15, mientras que el resto se queda igual, independientemente del pronóstico de La Condomina.
La quiniela se quedó sin acertantes de 14 y se decidió compensar repartiendo los fondos para los acertantes de 13, 12, 11 y 10. «Es una chapuza, un disparate. Con los partidos reservas no había problemas. El sorteo me parecía mal, pero esto no tiene perdón», dice Ricardo Pastor, que no ha visto nada igual en más de medio siglo de experiencia con las quinielas. «No entiendo cómo no se puede avisar y prevenir esto. Es incomprensible».
Pastor no fue el único que se vio sorprendido. Eduardo Losilla, que tiene cientos de peñas por toda España, estaba alucinado. El ajetreo le pilló por sorpresa. «Es una pasada. Llevo 43 años haciendo quinielas y no me había pasado nunca algo así. Si me sorprende a mí, que llevo toda la vida en esto, es normal que todo el mundo esté indignado».
Una norma incomprensible
El teléfono de Losilla no paró de sonar ayer. Todos le decían que se había equivocado en el escrutinio. «La gente se cree que les timas. Ha sido una locura. Es una norma sin pies ni cabeza. Menos mal que la quiniela no era muy complicada. Si no, esto hubiera acabado en los tribunales», dice el analista, que también pide un poco de calma: «Es un error clamoroso que no haya 14 signos, pero la gente debe entender que, en una quiniela así, un 13 no se hubiera pagado a 3.700 euros sin esta suspensión».
Las quejas eran constantes ayer en las administraciones. Muchas personas se negaron a cobrar sus premios. Por ejemplo, Candado Calleja, un ciudadano de Santa Coloma de Gramenet, tiene un triple en el Murcia-Celta y se niega a aceptar que lleva solo 12 aciertos. «Es una canallada. Me han estafado 4.500 euros. Este es un país de pillos. No voy a permitir que el Estado se quede con mi dinero».
Posible denuncia
Según sus cuentas, el boleto actual le supone 190 euros por los aciertos de 12, 11 y 10. Si el partido de Murcia se hubiera contabilizado, cobraría un global de 4.500. «Si yo me gasto el dinero en tener un resultado fijo, ¿de qué me sirve si anulan el partido? Es un robo flagrante. ¿A dónde va a parar ese dinero? Dicen que lo reparten entre los demás premios, pero en la práctica no es así». Candado, que tiene la normativa en casa, ha pensado denunciar su caso contra el patronato, aunque ve otro problema: «Sería una denuncia por la vía civil contra la administración pública pero, si pierdo, las costas las pagaría yo. Un doble robo».




