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24 octubre, 2010El sector de la hostelería estima que la prohibición de fumar en medio de la crisis económica a a provocar la destrucción de 140.000 empleos y el cierre de, al menos, 25.000 locales.
El tabaco ha sido expulsado definitivamente de todos los lugares públicos, incluso de los templos donde es más venerado y preciado como son los bares, cafeterías y discotecas. La prohibición, que entrará en vigor a partir del 2 de enero próximo da un nuevo golpe a un sector perseguido, que, además de subidas continuadas de impuestos, tiene que hacer frente a la crisis económica y al desplome del consumo.
Mientras los detractores del humo han celebrado la ley aprobada este miércoles en el Congreso, la industria tabaquera, los estancos y los hoteleros han hecho oír sus quejas y han advertido de que la medida golpeará aún más la maltrecha economía española e incrementará la lista de desempleados del Inem.
El sector de la hostelería pronostica una caída de su actividad del 10% por la nueva obligación de que bares, restaurantes o discotecas estén libres de humos.
«Es un grave error, que ataca directamente a uno de los principales sectores de la economía española y al empleo», afirma el presidente de la Federación Española de Hostelería (FEHR), José María Rubio, que explica que en los dos últimos años la facturación del sector ha bajado ya más de un 14% por la crisis económica y el desplome del consumo.
«Más del 30% de los clientes de bares fuman. Si ahora no pueden tomarse una cerveza o un café con un cigarrillo en la mano, muchos optarán por hacerlo en casa que es mucho más barato», afirma Eugenio Otero, propietario del Bar Otero en Madrid. La patronal de la hostelería advierte, además, que la ley antitabaco provocará la destrucción de 140.000 empleos y el cierre de, al menos, 25.000 establecimientos.
Una cajetilla de Marlboro cuesta actualmente en los estancos 3,85 euros, un 30% más que hace dos años por las subidas de impuestos –suponen ya el 85% de su precio–. Sin duda, ésta es una razón de peso que explica el constante retroceso del negocio tabaquero. Las ventas de cigarrillos han retrocedido un 10,2%, hasta 2.462 millones de cajetillas en lo que va de año, un descenso que se está traduciendo en una menor actividad en los estancos.
En los dos últimos años, la facturación de los estancos han disminuido cerca del 20% por las subidas de impuestos, la caída del turismo y la crisis económica», afirma María Isabel González, presidenta de la patronal del sector, que teme que la nueva ley antitabaco provoque un descenso adicional de 10%, lo que reducirá aún más «el negocio de los 9.000 estancos que hay España, muchos de ellos ya con graves problemas de ingresos y abocados a un cierre seguro si no se les permite ampliar su oferta de productos».




