Antena 3 se adelanta a Eurovegas: su casino online reparte 13 millones en premios
17 septiembre, 2012Sheldon Adelson: «Espero que la marcha de Esperanza Aguirre no afecte a Eurovegas»
22 septiembre, 2012Jugadores zamoranos profesionales del póquer hacen del dominio de las matemáticas y del análisis exhaustivo del rival su método para ganar
¿Los juegos de cartas son un pasatiempo o un trabajo? Todo depende del prisma desde donde lo mire cada persona. El póquer se ha puesto de moda en España en los últimos cinco años y cada vez más jugadores amateurs se introducen en diferentes torneos, tanto online como presenciales, para conseguir asaltar la banca. Quienes han hecho del juego casi un modo de vida, afirman que la constancia y la sangre fría pueden hacer ganar un dinero nada desdeñable a final de mes. También existe el peligro de conseguir justo lo contrario, pero hay quien prefiere el riesgo.
Julio Álvarez es un zamorano de 28 años que se dedica al sector empresarial. Empezó a jugar al póquer durante sus años de carrera universitaria, aunque lo hace de manera semi profesional tan solo desde un par de años atrás. En todo este tiempo ha aprendido que «ganar dinero es fácil si se tienen en cuenta una serie de factores». Aunque no posee la receta perfecta para salir airoso de todos sus combates, pues al final «esto no deja de ser un juego de azar», sí que cree que es posible triunfar en casi todas las contiendas si se es «extremadamente minucioso con el análisis de todo lo que acontece en la partida y en los instantes previos».
Así, lo primero y esencial que destaca Álvarez para ser un buen jugador de póquer es «tener una buena formación». Algo que corroboran diferentes estudios publicados por las páginas web más importantes de juego online y que constatan que más del 60% de los jugadores tienen estudios universitarios. «Dentro de esto, alguien de la rama de ciencias siempre será más capaz de calcular las jugadas en su mente que uno de letras; y que no se me enfade nadie por esto», explica el zamorano.
A partir de aquí, el resto es la personalidad. Diego Simón, otro jugador de la capital, abogado y de 31 años, afirma que «más de un cincuenta por ciento del póquer es tratar de controlar la mente del rival». Suele ser habitual en los torneos presenciales que los contrincantes se presenten en la mesa con gorras, gafas de sol, bufandas o cualquier tipo de artilugio que consiga disimular sus emociones cuando afloran con una buena mano. «Incluso si el tipo lleva unas gafas de motocross, hay que penetrarlas y ser capaz de sacarle el más mínimo tic que pueda dar alguna pista», explica Simón.
Por último, la sangre fría es primordial para este tipo de juegos. Según un estudio publicado por la Universidad de Cornell, en Nueva York, cuantas más manos gana un jugador, más dinero termina perdiendo. Esto es debido a que tantas pequeñas victorias producen una sensación de confianza en el jugador que le hace apostar cada vez más y con menos criterio, por lo que terminan perdiéndolo todo. «Controlarte a ti mismo es la base para poder dedicarte a esto de manera más o menos regular», explica Julio Álvarez. Este es el problema que puede llevar a una persona del pasatiempo a la ludopatía, según los expertos.
Es por ello que siempre se recomienda no meterse en mesas con demasiado dinero en juego si no se tiene, al menos, 350 veces más de lo correspondiente a la apuesta mínima, pues puede acarrear deudas. Así, siempre hay que diferenciar la línea entre dedicar una pequeña cantidad de dinero por hobby, para dar más tensión al juego, o proporcionar un montante que sí se tiene para actuar de manera más o menos profesional. Ahora bien. ¿En qué consiste aquello de jugar de manera semi profesional? «Yo tengo mi empleo y me dedico plenamente a él», sostiene Álvarez. «Eso sí, como mínimo tres noches por semana me dedico al póquer, que para mí es un complemento a mi sueldo principal». De hecho, con una buena racha uno puede llegar a sacarle al póquer en torno a 500 euros mensuales, «si se juega con rigor y no se hacen locuras que te llevan a la inmolación», detalla el zamorano.
Dónde hacerlo también es importante. Los torneos online ganan un peso cada vez mayor, aunque, reconocen estos dos ciudadanos que «donde está la pasta» es en los torneos presenciales. En el mundo del póquer en Zamora se suele hablar de visitas al casino de Salamanca o Torrelodones. «Uno puede jugar desde su casa y tomarlo como si fuera la vida en ello, pero donde realmente estás al cien por cien es cuando puedes mirar a tu rival a los ojos y sacarle toda la información que esconde su cara».




