GigaVegas ya está en Madrid
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21 septiembre, 2009El jugador español Albert Fontanillas no consigue ganar la partida de póquer millonaria
Les escribo estas líneas desde el corazón de la Gran Bretaña donde se ha celebrado este jueves, un evento promocional de Betfair previo a la elebración del campeonato mundial de póquer en Europa (WSOPE) donde el premio para el mejor jugador era un millón de dólares.
La gracia de esto no es sólo el pastizal que enganchas si triunfas sino que los participantes no apostaban su dinero sino que gracias a una clasificación previa, habían llegado a la fi nal. Albert Fontanillas era el único representante español en este desafío pero después de que un ciudadano francés le subiera 2.000 fi chas y Albert con As-Rey subiera a 4.000, Kevin descubrió un trío de sietes que resultó demoledor. Fontanillas quedaba así en octava posición lo que equivale a la antesala de recibir ningún premio monetario. Es especialmente triste porque había prometido que si ganaba, saldaría la hipoteca a seis de sus familiares que le acompañaban.
Este barcelonés de 29 años y empleado del Banco Pastor empezó a jugar al póquer hace dos años por un amigo suyo andaluz y sólo juega un par de días a la semana. Los que saben de este vicio, lo segundo más peligroso que la droga, afi rman que juega muy conservador, selecciona muy bien las manos pero cuando coge una buena es agresivo y va hasta el final.
A partir de hoy, una quincena de jugadores españoles, disputarán el campeonato mundial de póquer en Europa cuyo premio principal asciende a cerca de un millón de euros, habiendo otras modalidades donde se repartirán de 200 a 600.000 euros repartidos en diferentes eventos. Mucho ha cambiado el ambiente de los casinos desde las últimas películas que con esta temática he visionado. Ahora no hay grandes humaredas del humo de cigarros pues está absolutamente prohibido fumar en todo el recinto. Los jugadores siguen siendo tan excéntricos como antes usando muchos de ellos gafas de sol para evitar traslucir un solo sentimiento. Otros, más exagerados, se ponen capuchas, sombreros e incluso tratan de aislarse con su propia música para que nadie ni nada,les distraiga.
Los asiáticos siguen pegando fuerte, son gente muy afi cionada a los juegos de azar y difíciles de predecir. Sus caras, muy similares entre ellos para los occidentales, difi cultan la lectura de sus emociones. Pero la gran sorpresa de un tiempo a esta parte, es la incorporación de jóvenes jugadores, algunos de menos de 20 años, que juegan horas todos los días en su ordenador y como no están acostumbrados a enfrentarse con personas sino con máquinas son absolutamente imprevisibles al no llegar a ser conscientes del todo, de lo que se están jugando. Como ejemplo tenemos a Annette Obrestad, noruega que con tan sólo 20 añitos ha ganado cerca de tres millones de dólares con las cartas del póquer. De hecho, Betfair lleva ya un año esponsorizándola debido a su ascendente trayectoria.
Masajistas ayudan a que los players no se entumezcan. Ofrecen sus servicios sobre la mesa de juego aunque me aseguran que ninguna propone el happy end. Es divertido porque la empresa de masajistas se llama Ibiza Angels y el logo de su blanco uniforme, comienza donde la espalda termina su nombre. Tampoco las bebidas están prohibidas, de hecho, he podido ver como un fi nlandés, con más de 20 cervezas en todo lo alto, hacía una apuesta loca que le ha llevado fuera de la partida y así poder seguir disfrutando de la barra libre.
Con hacer un leve gesto, cualquiera de los participantes puede tener la vianda que se le antoje. Cada dos horas se hacen recesos para que la gente pueda fumar, miccionar o lo que le apetezca, siempre y cuando esto le ayude a desarrollar mejor su juego. Largos se me ponen los dientes viendo a los crupieres manejando billetes de toda cuantía en las mesas aledañas. No hay seguridad a la vista aunque no creo que a nadie se le ocurra aquí meter mano a la caja.
En pleno corazón de Leicester Square se desarrollan esta parada europea de las series mundiales de póquer que patrocina esta plataforma de juego on line. Yo, que no juego, me entretengo viendo a las bellas señoritas que entregan las cartas a los incautos que sueñan con hacerse millonario y que olvidan que los casinos están montados para que gane el dinero su propietario aunque aquí solo acuden profesionales. Con todo, sí les tengo que confesar la alta cantidad de astucia y adrenalina que requiere el póquer en modalidad holdem, es decir, dos cartas propias y tapadas, junto a cinco descubiertas que se reparten en tres rondas.
Entre los favoritos de nuestro país acuden Raúl “el toro” Páez y Leo Margets, la mejor jugadora femenina de las pasadas series mundiales de póquer.




