Los loteros piden una entrevista a Salgado y no descartan más cierres
22 abril, 2010Cirsa cierra 2009 con un beneficio operativo de 209 millones, un 8,3% más
23 abril, 2010A pesar de las coacciones y amenazas, el 70% de las administraciones secundó el cierre patronal del miércoles l Economía impone a los gestores de LAE que den la callada por respuesta
«El martes por la tarde recibí una llamada de una señorita que no se quiso identificar interesándose por nuestras intenciones. Cuando le dije que pensábamos cerrar me advirtió de que nos podía caer una multa de hasta 60.000 euros». El testimonio pertenece a Arturo, un lotero de Granada que se ha puesto en contacto con LA GACETA para denunciar el caso. Como la suya, siete de cada 10 administraciones de Loterías no abrieron el miércoles sus puertas como medida de presión ante el proceso de privatización encubierta que está llevando a cabo Loterías y Apuestas del Estado (LAE), según viene adelantando en exclusiva este diario desde el 28 de octubre de 2009.
Los convocantes valoran muy positivamente el gran número de administradores que se sumaron a la protesta de antes de ayer, «aunque los medios afines al Gobierno están manipulando las cifras», según explica a LA GACETA Manuel Izquierdo, presidente de la Mesa de Asociaciones del sector. «Dicen que apenas cerramos el 20% porque están incluyendo los 6.500 puntos de venta mixtos que no estaban convocados». Más allá del previsible baile de números, lo cierto es que en sus 250 años de historia, los loteros nunca habían ido al cierre patronal. «Ojo, no es una huelga; se trata de un cierre condicionado, intermitente y transitorio», aclara Izquierdo, atendiendo al consejo de los asesores legales de Anapal, Fenapal y Apla. Dada la posibilidad de sanciones, la diferencia entre una y otra fórmula no es baladí.
Falsa división
Más allá de la imprescindible distinción entre la red de administradores y los puntos de venta mixtos, también resulta necesario saber quiénes juegan limpio y quiénes no. Algunos medios parecen interesados en hacer ver a la opinión pública que el sector anda dividido en torno a los planes privatizadores del Ministerio de Economía. Nada más lejos de la realidad. Atendiendo a la representatividad de las asociaciones, los convocantes de la protesta defienden los intereses de la inmensa mayoría de los loteros, frente a patronales como Pidal o Agalae que, «aunque hagan mucho ruido», según la impresión generalizada, ni siquiera son reconocidas por UGT y CC OO al no alcanzar el mínimo exigido del 10% de los 4.000 establecimientos que conforman la red básica.
Sin respuesta
Al cierre de esta edición, ni la vicepresidenta Elena Salgado ni el secretario de Estado Carlos Ocaña ni el director de LAE, Gonzalo Fernández, se habían puesto en contacto con los loteros. Es más; la Mesa de Asociaciones intentó sin éxito a lo largo del día de ayer obtener alguna reacción de los gestores del organismo. «Hasta Juan Gallardo, que siempre se nos pone al teléfono, se negó a dar la cara», se queja Manuel Izquierdo.
Fuentes de la máxima solvencia han contado a LA GACETA que nada más producirse la convocatoria de la protesta de esta semana, en Economía se dio la orden a los responsables de LAE de dar la callada por respuesta. Al fin y al cabo, en aquella casa nunca se ha reconocido públicamente que la privatización de la red de ventas sólo es el primer paso para dividir Loterías y venderla a los mejores postores por 30.000 millones de euros, equivalentes a los ingresos que la joya de la Corona reporta a las arcas públicas en unos 10 años. La estrategia siempre fue negar la mayor, si bien las exclusivas de este diario dieron al traste con la política de oscurantismo que, desde el primer momento, envolvió este proceso.
La carta
Amén de cerrar las administraciones, los loteros se trasladaban el miércoles a la sede del Ministerio de Economía para entregar una carta a Elena Salgado en la que le exigen -más allá de que les explique a las claras qué va a hacer con Loterías- que elabore una Ley del Juego Público que sea debatida en las Cortes Generales. En su opinión, ésa sería la mejor manera de contrarrestar la estrategia de hechos consumados que viene aplicando la dirección de LAE.
«Sólo pedimos un poco de transparencia», señala Arturo, el lotero de Granada que llamaba ayer a LA GACETA para denunciar las presiones recibidas sobre la administración que regenta junto a su hija mayor. «Si nos dicen qué quieren hacer, a lo mejor lo aceptamos. Lo peor de todo es la incertidumbre. Así no podemos seguir ni un minuto más».




