Ciudad Real se queda sin Las Vegas por Avantis
2 marzo, 2011La empresa danesa de juego online se instala en el distrito 22@
8 marzo, 2011El magnate estadounidense Sheldon Adelson pretende construir un pequeño Las Vegas en la Península, pero le preocupa la rigidez laboral española.
Dicen que empezó de la nada, a los 12 años, vendiendo periódicos en una esquina de su ciudad natal. Hoy, Sheldon Adelson (1933, Boston, Massachussets) puede presumir de ser uno de los hombres más ricos del mundo. Promotor inmobiliario, dueño de hoteles y casinos en Estados Unidos y Extremo Oriente, así como de la agencia de noticias Israel Today, este hijo de taxista crecido en el barrio judío de Dorchester, conserva, a los 78 años, las mismas ganas de luchar que cuando no tenía un centavo.
Esa avidez empresarial innata le ha llevado a recuperarse de unas pérdidas financieras demoledoras -calculadas en unos 20 billones de euros, sólo en 2009-, que le hicieron pasar de ser el sexto potentado planetario a un modesto puesto 13 en las listas norteamericanas y 73 en el ranking mundial de 2010, según la revista Forbes. «El dinero es sólo dinero», comenta. «Puedes perderlo, recuperarlo. Eso no te hará más poderoso ni más feliz. Cuando llegas a mi nivel, el éxito empresarial se mide por otros parámetros: tu capacidad para conseguir financiación, para desarrollar proyectos y para obtener una rentabilidad rápida.
El Marina Bay Sands de Singapur, por ejemplo, nos ha costado 5.500 millones de euros y, al ritmo que vamos, los recuperaremos en cuatro años».
Entre sus muchas facetas empresariales, Adelson es el consejero delegado y dueño del 65% de Sands Corporation, grupo dedicado a la construcción y explotación de complejos turísticos de superlujo vinculados siempre al negocio del juego. «Es verdad que todos mis resorts albergan un gran casino. Pero el juego no supone más que el 5% de nuestros ingresos totales», apunta. Lo cierto es que nuestro hombre ha revolucionado el concepto de los hoteles con salas de apuestas, convirtiéndolos en polivalentes centros de entretenimiento para adultos.
Empezó en 1988, cuando se quedó con el histórico Sands de Las Vegas, famoso por ser el cuartel general de Sinatra, y el Rat Pack en la metrópoli de Nevada.
Unos años después, Adelson fue con su esposa de vacaciones a Venecia y, cuando volvieron a casa, enamorados de la ciudad de Tintoretto, el magnate decidió derruir el Sands para construir sobre sus cimientos el actual Venetian: un mamotreto con fachada inspirada en el palacio ducal veneciano, góndolas, canales, 4.000 suites, casino (claro) y hasta un par de museos Guggenheim, para que no falte de nada.
Ahora el grupo tiene otro resort similar en el Strip de Las Vegas (Palazzo), dos en Macao (el Sands y el Venetian) y uno en Singapur, el reciente Marina Bay Sands, con una arquitectura espectacular integrada por tres rascacielos de 57 pisos que culminan en una gigantesca azotea ajardinada. Así que Adelson se siente en racha: «Ahora quiero montar algo más ambicioso en Europa, con una docena de hoteles-casino reagrupados en una calle», anuncia.
«Podría llamarse Euro-Las Vegas. Y España es el país ideal para ello. Tiene un clima estupendo y 45 millones de turistas por año. Además, con un 22% de paro, no veo mejor sitio para invertir y crear puestos de trabajo. El proyecto tendría un presupuesto de entre 10.000 y 15.000 millones de euros y podríamos generar aproximadamente 100.000 empleos directos e indirectos», advierte.
«Ya hemos tenido reuniones con empresarios y políticos de Madrid y de Barcelona. Pero me preocupan las actuales leyes laborales españolas. Son tan rígidas. Así que necesito alcanzar pactos con los hombres de Estado españoles. ¿Esperar a un cambio de Gobierno? Tal vez. Si lo logramos será la mayor inversión privada que ha hecho nunca una empresa extranjera en España».




