Loterías prevé estrenarse en Bolsa a finales de octubre
24 mayo, 2011La Ley Antitabaco funciona: los españoles fuman mucho menos
26 mayo, 2011Los operadores del juego tradicional en España se enfrentarán tras el verano a varios meses decisivos que determinarán el futuro del sector e, in extremis, su supervivencia.
A los reglamentos que definirán las condiciones del juego online que, de no cambiar, continuarán discriminando a los operadores del juego tradicional, el gremio se encuentra expectante ante los posibles efectos negativos de la salida a Bolsa de Loterías y Apuestas del Estado (LAE) el próximo mes de octubre.
Según ha explicado a NEGOCIO Joaquim Agut, director general de Cirsa, multinacional española especializada en el juego privado, en el primer caso la problemática reside en que la nueva ley de juego, aprobada recientemente por el Congreso de los Diputados, no equipara las normas aplicables a los operadores del juego tradicional con las impuestas a los que operan a través de la red.
Aunque las diferencias son muchas, las más flagrantes estriban en los impuestos. La actual ley impone una tasa impositiva a los operadores tradicionales y otra a los que operan en España a través de internet.
De ahí que Agut reclame que en los nuevos reglamentos del juego online se revisen esas tasas para que los primeros paguen menos de lo que desembolsan actualmente.
Además, exige un cambio para que la promoción y publicidad del juego deje de estar prohibida para el canal tradicional, ya que no lo está para los que operan por internet, lo que aumenta la brecha que separa a unos de otros y permite que mientras los operadores online cosechan cifras millonarias (550 millones de euros en 2010), los tradicionales tengan que resignarse a combatir la crisis y, en el peor de los casos, a echar el cierre de sus bingos, casinos o salas de juego.
Caída en picado
De hecho, en los últimos cinco años, el sector ha caído cerca de un 50%, viéndose además agravado tras la entrada en vigor —el pasado 2 de enero— de la nueva ley antitabaco.
Además de esta diferencia, Agut señala que tanto Cirsa como sus homólogas españolas también se enfrentan al problema de adaptar sus negocios a los reglamentos establecidos en cada Comunidad Autónoma. Algo que tampoco sufren los operadores online.
Paralelamente al problema del juego por internet, Agut muestra su inquietud por las consecuencias que tendrá la futura salida a bolsa de Loterías y Apuestas del Estado (LAE). «Nos parece asimétrico que una compañía que vaya a salir a bolsa, que pueda tener acceso a los mercados de capitales para financiarse y que no tenga que pagar impuestos quiera invertir en el juego tradicional».
Y es que si así fuera, LAE se convertiría en un rival más de los operadores tradicionales. De ahí que Agut advierta que, una vez se produzca la operación y si fuera necesario, desde Cirsa se opondrán «a todo lo que no sea equitativo» para defender sus intereses.
Depresión sectorial Y es que Agut insiste en que «el sector está sufriendo mucho y sobre todo aquellas compañías que no apostaron por la diversificación geográfica de su negocio». Algo que sí hizo Cirsa y que le ha permitido cosechar fuera de España el 70% de su beneficio en 2010. De ese total, Agut asegura que Argentina, Panamá, Colombia y México son los mercados que más aportan a las cuentas de la compañía.
Por líneas de negocio, Joaquim Agut también destaca que los casinos son los que mantienen mejor velocidad de crucero y los bingos, los que más acusan la crisis.




