Bingos en pie de guerra contra la Generalitat
27 octubre, 2008La Justicia respalda la organización y control del juego por las autonomías
2 noviembre, 2008Las 50 salas de Catalunya se desconectan de una lotería de la Generalitat en protesta por los impuestos que deben pagar y que creen excesivos.
Existe la creencia generalizada de que, en tiempos de vacas flacas, el juego crece. Y así es, por ejemplo, en las loterías o los casinos, que con la crisis ganan clientela. Pero esto no ocurre en los bingos. La realidad de este sector sigue otros derroteros. Se asemeja más a otras actividades relacionadas con el ocio, como los cines y los restaurantes, que están sufriendo los efectos de la situación económica. Además, en Catalunya, los bingos asisten a una lenta pero incesante decadencia, que los empresarios relacionan en buena parte con las elevadas tasas que deben pagar a la Generalitat, hecho que limita la cantidad que destinan a premios y les hace perder atractivo y público.
Así las cosas, los bingos han decidido pasar a la acción. Los 50 establecimientos adheridos a la Associació d´Empresaris de Bingo de Catalunya (Aejea), al Gremi Català de Bingos y a la Associació
Catalana de Titulars d´Autoritzacions Administratives de Sales de Bingo (Ascabin) se desconectaron el domingo del supertoc, un juego promovido por la empresa pública Loteria de Catalunya, que se celebra cuatro veces al día y de manera simultánea. Seguirán sin ofrecerlo de manera indefinida, aseguraron ayer los empresarios. El objetivo es que el Govern modifique la política impositiva, rebaje las tasas y, así, se evite el cierre establecimientos. En lo que va de año, seis han bajado la persiana. Y desde el 2007, son 25 los que han cesado su actividad.
«Hace cinco años que reclamamos una bajada de las tasas», denunció ayer Xavier González, portavoz de las entidades que llevan a cabo esta protesta y presidente de una de ellas, el Gremi Català de Bingos, quien lamentó que la situación a la que se ha llegado «hace imposible dar más premios», lo que redunda en que «cada vez hay menos clientes». González recuerda que los bingos catalanes «están obligados a soportar unos impuestos que representan el 28% de sus ventas brutas, el porcentaje más alto de toda España, sólo por detrás de Baleares, comunidad poco representativa puesto que tiene pocas salas». En la mayoría se aplica el 20% y en Madrid, el 22%. En Catalunya, el resto del pastel se reparte de la siguiente manera: el 58% de las apuestas se destina a premios y el 14% a la empresa explotadora del bingo.
«Los bingos tienen unos problemas estructurales en toda España, y no sólo en Catalunya baja su actividad», replicó Mercè Claramunt, directora general del Joc i d´Espectacles, dependiente de la Conselleria d´Interior. Claramunt precisó que la política fiscal es competencia del Departament d´Economia i Finances. De todos modos recordó que «este año hay una situación de crisis y no se pueden tocar las tasas», que, por otra parte, «va a acción social». La directora general reconoció que la presión impositiva en Catalunya «es de las más altas», pero recordó que los márgenes que tienen las empresas «también son de los más altos ya que hay comunidades que están en el 12% o el 13%».
El sector catalán facturó el año pasado 523,9 millones de euros, según los datos publicados por la Cambra de Comerç. De esta cantidad, el Govern se quedó con unos 154 millones. Este importe es prácticamente la mitad del total que la Administración autonómica obtiene por las tasas que se aplican al conjunto de actividades de juego privado en Catalunya, el 46% para ser exactos, de acuerdo con las mismas fuentes. Así, la Generalitat ingresa anualmente más de 335 millones de euros en impuestos procedentes del juego privado.
«A nosotros se nos aplican unas tasas muy superiores a las de otras actividades similares», continuó González, que puso los ejemplos de las máquinas recreativas, que tienen unas tasas del 8% o los casinos (5%). Y, prosiguió, a menos impuestos, más premios. Así, las primeras pueden dar como mínimo el 70% en premios de lo recaudado y los casinos una media del 78,2%, según los cálculos de las empresas de bingos.
La caída de la actividad de los bingos es incesante desde el 2003. Ese año, la facturación ascendió a 581 millones euros. Por tanto, en sólo cuatro años, ha disminuido en cerca del 10%. Las 50 salas que hay en funcionamiento dan trabajo a unas 2.000 personas, unas 40 de media por establecimiento. El descenso de la ocupación en el sector es también apreciable. Sólo en el 2007 se perdieron 600 empleos. «Hay que actuar rápido para detener esta tendencia, bajando las tasas se evitaran nuevos cierres y al final la Administración obtendrá más ingresos», argumentó el presidente del Gremi Català de Bingos. La directora general del Joc i d´Espectacles recordó que hay otros aspectos encima de la mesa que ayudarán a la modernización de esta actividad, como, por ejemplo, el cartón virtual, «novedoso en España y que hasta ahora no ha podido implantarse por problemas técnicos que ya hemos solucionado». La desconexión del supertoc es
«una presión unilateral inconcebible, supone incumplir el convenio que tienen los bingos y la Generalitat», manifestó Claramunt, que ha decidido «congelar las reuniones» que tenían previstas esta semana con el sector.
El supertoc no convence a los empresarios. «Es una lotería de la Generalitat en la que, curiosamente, la tasa es menor que en el resto de los sorteos de los bingos, del 25%», explicó Xavier González, un porcentaje que la directora general aseguró que es del 17,9%. El presidente del gremio explicó que este sorteo les deja un margen algo mayor (un 15%) y da un 60% en premios, con lo que es más atractivo para el cliente que las partidas tradicionales. Debido a su complejidad técnica, es más lento y no permite celebrar tantos sorteos. Por eso no sale a cuenta y los empresarios prefieren las apuestas de toda la vida. El supertoc supone una facturación anual de casi 25 millones de euros.
La partida que se juega a la vez en todos los bingos
El supertoc es una lotería interconectada que se juega en las salas de bingo de Catalunya. El jugador adquiere, en la misma sala, un billete con 15 números entre el 1 y el 90 y debe conseguir completarlo con la secuencia de números del sorteo antes que los otros participantes. Durante todo el año se celebran cuatro sorteos diarios, a las seis y ocho de la tarde, las diez y media de la noche y la una de la madrugada. Cada billete es válido para un único sorteo. El simple tiene un precio de 2,5 euros y el doble 3 euros. Los premios varían y se calculan aplicando un porcentaje sobre la recaudación. Hay dos categorías, toc y supertoc.




