Inversión de 600.000 euros en I+D
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11 mayo, 2010Hombre, veinteañero y dispuesto a jugarse diez euros unas cinco veces al mes. Así es el apostante medio en España
El perfil del apostante medio está condicionado por la afición al deporte, dentro del cual el fútbol puede suponer el 80 por ciento del negocio. En ese contexto, las mujeres apenas superan el 10 por ciento. Pero no sólo de pelotas vive el jugador. En las distintas casas se ha podido pronosticar incluso el número de parados con que acabaremos el año. Humor negro o cómo sobrevivir a la crisis.
La edad del apostante tiene que ver con la confianza en las nuevas tecnologías. La franja entre 20 y 29 años es el motor de un sector que vive como pez en el agua en la actual recesión. «El sector de las apuestas online está aumentando. La población busca un tipo de ocio más económico y que permita generar ingresos extra», dice Sacha Michaud, presidente de Aedapi.
Un partido de la Champions o el apretado final de Liga son un filón. «Las apuestas -confirma Eduardo Sagüés, country manager de 888 en España- se realizan durante la semana, incrementándose a medida que se acerca el sábado y alcanzando su punto más alto con las apuestas en vivo». Xabier Ojer Nieto, responsable de Comunicación de Betfair Iberia, afirma que en el final de Liga «se nota un repunte de un 10 por ciento». Ignacio Arroyo, director de Marketing y Comunicación de Begawin.com, pone el ejemplo del último Madrid-Barça. El 50 por ciento se apostó antes del partido y el otro 50 en directo». «Un gol en el minuto 85 revuelve los mercados», añade Ojer Nieto. Sólo en Betfair, una jornada de Liga puede mover 50 millones sumando mercados. Una semifinal de Champions, 20 millones.
Quién marcará el primer gol, cuántos minutos descontará el árbitro, el número de tarjetas amarillas… Cualquier circunstancia, por anecdótica que parezca, cotiza en este mercado de valores del azar, que sigue inmerso en cierta alegalidad mientras el Gobierno no termina de aprobar una regulación como la que existe en Italia o el Reino Unido. En la lucha subterránea de intereses cruzados, las empresas de juego tradicionales han denunciado a las de internet por «competencia desleal». Les indigna que los operadores online, «lejos de ocultar su actividad, se publiciten en los soportes más codiciados», como las camisetas de los equipos de fútbol. La pelea no es por una tarta cualquiera. En 2008, las apuestas por internet generaron beneficios de más de 200 millones en España. En 2009 alcanzaron los 260 millones. En 2010 se superarán los 300. Hagan juego.




