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El plazo para presentar enmiendas se agota mañana a las 9.30 horas. Las enmiendas son las condiciones, los argumentos que presentan los partidos para decantar su voto. En el Parlament, cada vez que se tramita un proyecto de ley, se celebra esta ceremonia negociadora. En esta legislatura, el Govern precisa del apoyo de por lo menos un grupo parlamentario o la abstención de dos de ellos para sacarlos adelante. Y, a juzgar por el redactado de esas enmiendas y lo que cuentan los portavoces de los partidos, BCN World carecehoy por hoy de esos avales.
La construcción del complejo de hoteles, casinos y tiendas de lujo en el Centre Recreatiu i Turístic (CRT) de Vila-seca y Salou (Tarragonès) está en manos de lo que decidan ERC, PSC y PP. ICV-EUiA es contraria al proyecto y, a pesar de que se ha esforzado en elaborar las enmiendas y argumentar sus razones, no cambiará de opinión, asegura Hortènsia Grau. La CUP y Ciutadans no han presentado enmiendas: en el primer caso porque la oposición es «frontal, integral», y en el otro porque creen que ya dieron su parecer.
PULSO POR LA REBAJA FISCAL
Así que con ecosocialistas, CUP y Ciutadans descontados, el Govern solo puede buscar refugio en sus socios, ERC, o bien en PSC y PP. Una vez más, los equilibrios territoriales y los intereses partidistas entran en conflicto. Los tres partidos se miran de reojo entre sí, preguntándose quién será el que acabe apoyando a CiU, si es que alguno lo hace en el mes y medio que se abre de conversaciones. «El PP no garantiza el sí», clamaba ayer el diputado Rafael Luna mientras recordaba que pedirá que una parte de las ganancias de BCN World se destine a la prevención y el tratamiento de las ludopatías, algo que también recogen los socialistas en sus enmiendas, cifrándolo en el 2%.
La fiscalidad sigue siendo el hueso más difícil de roer. La ley prevé una rebaja del actual 55% de los impuestos del juego al 10%, algo que todo el arco parlamentario censura. Sin embargo, el PSC encaja en su redactado que sea del 25% siempre y cuando el 10% de esa cantidad se revierta en el territorio, en la Costa Daurada. En las peticiones de ERC también se recoge esa oposición al descuento en los impuestos y se propone una gradación. El diputado Pere Aragonès sigue expresando sus «dudas» respecto de las cifras de empleo, ingresos o suelo edificable.
EL GOVERN NEGOCIARÁ
No les parece suficiente el compromiso que adoptó el presidente del proyecto, Xavier Adserà, que propuso una fórmula para garantizar que las arcas de la Generalitat no se resentían de la rebaja respecto a lo que ingresan actualmente con los casinos que hay. Fuentes del Govern aseguraron ayer a este diario que a partir de ahora comienza otro periodo de negociaciones y recordaron que sienten el apoyo institucional, social y económico de Tarragona. En las enmiendas de CiU se incluye un control de acceso para evitar el paso de menores a los casinos; un fondo para tratar las ludopatías o una cláusula para que se garantice la solvencia financiera de los inversores.




