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10 diciembre, 2009Seis de cada diez españoles reconocen ser supersticiosos con la lotería de Navidad
14 diciembre, 2009En vísperas del sorteo extraordinario de Navidad, momento cumbre para los amantes de la lotería, los loteros están en pie de guerra: amenazan con ir a la huelga por una liberalización del sector que abre las puertas a compañías privadas para comercializar los juegos del Estado
Dos autobuses se detienen en un aparcamiento de Sort (Lérida) y sus ocupantes bajan a toda pastilla. Estamos a finales de julio y lo primero que el observador poco avisado piensa es que esos turistas quieren contratar cuanto antes un rafting en el Noguera Pallaresa. Pero no. Van a alimentar una cola ya bastante nutrida frente a La Bruja de Oro, la administración de lotería más famosa de España (con permiso de la madrileña Doña Manolita), una fábrica de sueños que combina tradición con modernidad, atavismo con ciberespacio: la Bruixa fue pionera en la distribución de lotería por internet (cerca del 85 por 100 de sus ventas se realizan a través de la red), tiene grupo en Facebook y su creador, Xavier Gabriel, labra cada día su rincón en la web.
Esa hueste que llega a Sort con la vista puesta, primero, en los décimos de lotería, y después en la belleza del Pallars Sobirà, podrá sustituir en un futuro próximo la estampa numerada por un tique obtenido en un centro comercial. ¿O no?«Sinceramente, no me preocupa», comenta Xavier Gabriel, que pasó de ser un alumno desahuciado en el colegio («Un profesor me dijo que de mayor no valdría ni para pegar sellos ») a empresario de éxito estudiado en las universidades. «¿Alguien en su sano juicio cree que el público va a cambiar un vulgar tique por un décimo tradicional? A lo mejor cuatro gatos. Al adquirir un décimo compras ilusión. La clientela seguirá yendo a su administración de toda la vida, o comprará su número de siempre en la peña o el bar que frecuenta con los amigos. Eso no va a cambiarlo ningún gobierno. De todos modos, si se me agota el papel en algún sorteo pondré un expendedor de tiques en mi establecimiento».
Como ocurre con tantas cosas, la anécdota se impone a la categoría. En el fondo de esta cuestión hay dos disposiciones de la Ley de Presupuestos del Estado de 2010, la 32 y la 34, que permitirían a cualquier empresa comercializar con Loterías del Estado. En concreto, la disposición adicional 34 señala que las administraciones dejarían de operar en régimen de concesión administrativa para estar sometidas a los principios de publicidad y concurrencia que consagra el Derecho Privado en lo que se refiere a la selección, contratación, extinción y régimen jurídico. Los actuales titulares que no quieran asumir ese cambio, según se establece, podrán seguir igual pero sólo «hasta el fallecimiento, jubilación, renuncia o cese del titular».
Es decir, las administraciones existentes tendrán que elegir a partir del 1 de enero de 2010 quedarse en el régimen concesional actual o pasar se al régimen privado, que será obligatorio para las nuevas. Además, los loteros deberían renunciar a su exclusividad y el mercado se abriría a operadores privados— por ejemplo, grandes almacenes— que dispensarían los boletos a través de terminales automáticas. El malestar por esta propuesta provocó una concentración frente al Ministerio de Economía y Hacienda el pasado miércoles y el anuncio de que se estudiará una huelga en vísperas de la gran cita del año, el sorteo extraordinario de Navidad, algo verdaderamente insólito. Críticas del sector En la actualidad hay en España 4.030 administraciones de lotería y 6.000 puntos mixtos (que no sólo venden este producto) que dan empleo a más de 10.000 personas. El presidente de la Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administraciones de Lotería (Anapal), Manuel Izquierdo, también lotero, afirma que la reforma «supondría que estas oficinas que entraron por concurso público empiecen a regirse por el derecho privado firmando un contrato mercantil.
El problema es que después de dos años largos de conversaciones aún no tenemos ningún documento por escrito que nos detalle cómo y cuándo se van a producir estos cambios. Los juegos del Estado son propiedad de todos los ciudadanos y dan cuantiosos beneficios (2.900 millones de euros el pasado año) que, a su vez, revierten en la sociedad. Es inexplicable que se vayaa privatizar un bien del Estado para que sus ganancias pasen a grandes compañías privadas, y que esto se haga sin que el sector esté al corriente».
Loterías y Apuestas del Estado (LAE) tiene otra visión del asunto, expresada por su director comercial, Juan Antonio Gallardo, esta semana. Considera que es «absolutamente falso» que se vaya a privatizar Loterías, y recuerda que el cambio al régimen privado es «voluntario» para las administraciones que ya están funcionando. La elección de los nuevos puntos de venta «estará sometida a los principios de publicidad y concurrencia, igual que sucede ahora».
Desde el Pirineo, el dueño de La Bruja de Oro, aun mostrándose crítico con la medida, cree que la alarma de gran parte del sector es exagerada. «No se puede asustar a los viejos loteros diciéndoles que van a cerrar sus negocios, porque eso no va a ocurrir. La medida, además, puede traer mejoras fiscales en algunos casos».
La rebelión de los loteros ha saltado a la arena política, como era de esperar. El PP aprovechará la última sesión de control parlamentario al Gobierno (próximo miércoles en el Congreso) para preguntar a la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, sobre esta reforma que «trata de cambiar de tapadillo el modelo de concesión administrativa por el de sociedades mercantiles al uso sin un diálogo profundo con el sector, dejando la puerta abierta a acabar con la condición vitalicia y hereditaria de la concesión». Seis días después viviremos un protocolo grapado a nuestra memoria: los niños de San Ildefonso cantarán los números de la Lotería de Navidad y los afortunados (en unos premios «muy repartidos ») descorcharán botellas de alguna bebida espumosa y mostrarán sus décimos a las cámaras. En 2010 quizás el ganador del Gordo enseñe un tique.
El décimo, patrimonio cultural
La posibilidad de que el décimo —que desde 1960 incluye grabados sobre arte, ciencia y literatura— sea sustituido por un boleto expedido por una máquina no sólo provoca sarpullidos a los loteros, sino al público en general. «Nuestros clientes nos han dicho que dejarían de jugar si se acaba con esta tradición», asegura Manuel Izquierdo. Exageración o no, el caso es que en la página web de Anapal hay un manifiesto a favor del décimo de lotería como parte de nuestro patrimonio cultural y emblema del juego público, social y solidario, y se piden adhesiones.
«Su sustitución desprestigia el juego», añade Izquierdo, «ya que se pierde el arraigo, la tradición histórica». Carlos III importó la lotería de Nápoles —el sistema era igual al de la actual «primitiva»—. El primer sorteo se celebró el 10 de diciembre de 1763. La lotería «moderna » nació en 1811 por iniciativa de Ciriaco González Carvajal para inyectar fondos a una Hacienda arruinada por la Guerra de la Independencia. «Un medio de aumentar los ingresos del erario público sin quebranto de los contribuyentes ». Pronto se conmemorará el bicentenario del primer sorteo, que tuvo lugar en Cádiz el 4 de marzo de 1812.




