Catalanes, madrileños y andaluces lideran las apuestas deportivas ‘on line’
9 junio, 2009Gran Scala salva un obstáculo y sigue su tramitación meteórica
11 junio, 2009“Aprovechamos el momento para asegurarnos de que ahora desaparezcan los malos hábitos de la bonanza”
¿La compleja situación accionarial por la que atraviesa Codere, ¿afecta al día a día de la compañía, a la toma de decisiones?
Para nada, creo que la reacción de Codere al cambio de ritmo de los mercados y el cambio de coste de capital, que básicamente implica un aumento de tipo de intereses y una bajada del tipo de la acción ha sido común a otros negocios. Hemos reducido la inversión, estamos ajustando costes. Estamos aprovechando este momento para asegurarnos de que ahora, en tiempos de escasez, desaparezcan los malos hábitos que había en tiempos de bonanza. Por lo tanto, hemos llevado a cabo la gestión que teníamos que hacer en estos momentos.
¿En qué consiste este programa de recorte de costes?
Es más un programa de racionalización de la inversión. Ha subido mucho el coste de capital y por tanto estamos revisando todos los proyectos de inversión que tenemos para asegurarnos de que la rentabilidad es suficiente. Como casi no hay acceso al capital estamos ajustándonos para vivir con los flujos de caja que generamos. Esto implica un cambio muy importante porque durante muchos años hemos tenido acceso al capital.Habíamos utilizado todo el flujo de caja, más la financiación externa, para invertir en crecimiento. En 2008 y 2009 estamos en un periodo de enfoque de generación de caja y de enfrentar nuestras obligaciones financieras con lo que hay. Me parece que resulta bastante importante decir que el negocio dentro de España sigue rentable, a pesar de que ahora los ingresos no son lo que habían sido.
¿En qué niveles está la deuda?
Nuestro endeudamiento es prudente. Además, hemos reducido el apalancamiento desde que emitimos el primer bono en 2005. Nuestro endeudamiento es 3,3 veces el ebitda de los últimos meses, que nos parece que es un nivel manejable, particularmente si tenemos en cuenta que el monto principal de nuestra deuda es el bono que vence en 2015.
¿Tienen algún vencimiento este año?
No, lo único relevante que tenemos previsto en los próximos dos años es nuestra línea bancaria, que vence en octubre de 2010.
¿Podrán hacer frente a su pago con la generación de caja del negocio?
No prevemos problemas con la renovación de esa línea. Además, es pequeña relativa al bono y la capitalización de la compañía y si fuera necesario empezaríamos a generar efectivo para pagarla.
¿Eso significa ventas?
No, es continuar con la disciplina en la generación de caja. Hoy en día tenemos prestados sólo once millones, aunque es una línea de 60 millones.
En España, su socio en el negocio de apuestas deportivas, William Hill ha decidido abandonar la sociedad. ¿Van a buscar otro socio o irán en solitario?
Cualquiera de las dos alternativas es una posibilidad. La salida de William Hill ha sido muy amistosa y gradual. Ellos han tenido en cuenta el entorno macroeconómico y, además, el reglamento en el sector de las apuestas deportivas va muy lento. De hecho, sólo hay dos comunidades que las permiten.
Un hombre de banca de inversión con lazos en Latinoamérica
El director financiero de Codere llegó a la compañía en 2004. Aunque no tenía experiencia en el sector del juego, Robert Gray conocía a la perfección el mercado latinoamericano. Procedía del mundo de la gran banca de inversión y había dirigido las unidades de JP Morgan en países como Venezuela o Colombia. Antes de formar parte de Deutsche Bank, Gray construyó y dirigió varios negocios de Latinoamérica en JP Morgan . Y es precisamente Latinoamérica la que compensa la menos actividad en España. “En Latinoamérica estamos creciendo todavía en mercados donde hay demanda de juego insatisfecha. De hecho en México seguimos creciendo y en Argentina estamos estables, aunque mejoramos la rentabilidad”, explica.
Codere: la única compañía del sector del juego que cotiza en la bolsa española
Es la única compañía española del sector del juego que cotiza en bolsa. Explota máquinas recreativas, salas de bingo, casinos y apuestas deportivas, está presente en España y varios países de Latinoamérica. Codere atraviesa una complicada coyuntura accionarial. Sus principales inversores, la familia Martínez Sampedro, han puesto a la venta su 71%, al no poder hacer frente a la deuda de 187 millones con los anteriores socios.
Otro de sus problemas actuales es su enfrentamiento con el Gobierno de Buenos Aires por la renovación de un par de licencias de bingos en esta provincia. Sin embargo, Gray descarta abandonar ese país, donde Codere cuenta con 14 licencias. Para el director financiero de Codere “en el caso de que no se renovaran las licencias, que vencen en un par de años significaría también que reduciríamos nuestra inversión en Argentina. El efecto en flujo de caja sería positivo, aunque en el largo plazo perderíamos una parte de los beneficios que prevemos”. Además, considera que los problemas de las empresas en ese país no sólo ocurre con las españolas. “Lo que ocurre es que estamos en un momento de menos transparencia en el sistema político en Argentina y esperamos que con el tiempo esta situación mejore”, añade.




