Aragón: El Justicia niega que la Ley de Gran Scala sea ‘ad hoc’
29 julio, 2009Astrurias, El Ejecutivo constituye el Consejo del Juego para modificar las apuestas
30 julio, 2009Despegue del 14,5%. La familia Martínez Sampedro firma un acuerdo con los Franco para poner fin a la disputa sobre el pago del 41% del capital en el grupo de juego.
Las familias Franco y Martínez Sampedro pusieron ayer fin a su partida de póquer ante un notario de Madrid. Los primeros, fundadores y ex copropietarios de Codere, reclamaban a los Martínez Sampedro, actuales accionistas mayoritarios del grupo español de juego con el 71% del capital, 187 millones de euros. Esta cantidad correspondía al tercer pago que los Franco debían recibir, según lo pactado entre ambas partes, por haberles cedido un 41% de la compañía por 391 millones de euros, como paso previo a la salida a bolsa en 2007. El plazo para hacer efectivo este pago venció en octubre pasado sin que los Martínez Sampedro lo abonaran, y ambas partes se dieron una prórroga para alcanzar el acuerdo al que llegaron ayer.
Pacto
En virtud de éste, los Franco, que han sido asesorados en el proceso por el banco de inversión Lazard, dan por saldado el pago pendiente, a cambio de dos millones de acciones, o el 3,6% del capital de Codere (valorado en unos 10,5 millones de euros), que los Martínez Sampedro cederán a Jesús y Joaquín Franco. A cambio, ambas partes dan por finalizada esta transacción, realizada en 2006, y renuncian a pleitear.
La noticia, que despeja el futuro accioniarial de Codere, ya que los Franco podían incluso haber forzado la venta del 71% en manos de los Martínez Sampedro, disparó ayer la cotización del grupo, que subió un 14,5%, hasta 6 euros por acción. Esta valoración está, no obstante, muy lejos de los 21 euros a los que salió a cotizar hace dos años. En aquel entonces, la gestora de salas de máquinas recreativas, bingos, hipódromos y casinos en siete países se valoró en unos 1.150 millones, frente a la capitalización actual (subida de ayer incluida), de 330 millones de euros.
Algunos analistas se preguntaron ayer qué ha llevado a los Franco a aceptar 10,5 millones de euros, en vez de los 187 millones del tercer pago que les correspondía según lo acordado tras la venta en 2006. Además de circunstancias personales, de relación amistosa entre las partes, ha pesado mucho el cambio de contexto económico. «Ya que si los Franco forzaban la venta del 71% de Codere y las ofertas de fuera eran muy inferiores, podían incluso tener que devolver dinero a los Martínez Sampedro, algo que se ha evitado con el acuerdo», explican fuentes financieras.
Por si la sangre llegaba al río, los Martínez Sampedro, asesorados por Credit Suisse, y los Franco pactaron el nombramiento de JPMorgan como asesor en una posible venta. La otra opción de los Franco era comprar ellos el paquete de control de los Martínez Sampedro, pero existían dos obstáculos. En primer lugar, la CNMV obligaría a lanzar una oferta pública sobre el 100% del capital, lo que encarecería la operación. Y, en segundo lugar, los bonistas de la compañía, que totalizan unos 660 millones de euros de pasivo, podrían pedir el reintegro de este dinero anticipadamente en caso de cambio de control de la empresa.
La presencia de otros interesados externos en la compañía, grupos del sector como William Hill o Ladsbrokes, se enfrió a medida que la crisis avanzaba.




