EL MAGNATE ADELSON YA HA TOMADO LA DECISIÓN: ALCORCÓN ACOGERÁ EL PROYECTO DE EUROVEGAS
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10 septiembre, 2012Las Vegas Sands anuncia que ha elegido Madrid para su proyecto europeo, pero advierte que su financiación no está todavía asegurada.
Sheldon G. Adelson se despidió de Catalunya de madrugada. Hacia las tres de la mañana (hora local) del sábado la compañía Las Vegas Sands hizo público un comunicado en el que anunciaba que había “elegido Madrid para para construir su resort integrado en el mercado europeo”.
La nota de prensa confirmaba el resultado final que, en días precedentes, ya habían sugerido en sus declaraciones más o menos explícitas responsables políticos de Madrid y Catalunya.
La elección de Madrid fue la única duda que disipó el comunicado de la compañía que advertía que “el proceso (de construcción) está en fases muy tempranas y está pendiente de la resolución de los retos económicos dentro de Europa, que jugarán un papel importante”. Es decir, todo depende de cómo se resuelva la crisis del euro y particularmente de la economía española.
Más aún, la nota precisaba que la decisión “da paso a la siguiente fase que incluirá entre otras cosas la definición de la extensión final del proyecto, la ubicación específica, así como las opciones de financiación de los mercados de capital para el proyecto”.
Las Vegas Sands está buscando inversores para financiar la primera fase de este proyecto. El director general de la compañía, Michael Leven ya anunció en su visita a España en junio que la empresa prevé invertir en la primera fase 6.000 millones de dólares de los que va a aportar 2.000. El resto tratará de captarlo en el mercado. Las mismas proporciones que anunciaba ayer el comunicado. La búsqueda de inversores continúa pero no parece que vaya a ser fácil. En una junta de la compañía celebrada en la primera semana de junio, el propio Sheldon G. Adelson, ante la inquietud de sus accionistas, ya hubo de admitir que el proyecto está condicionado por el futuro económico del euro.
Pero a pesar de estas y otras dudas que gravitan sobre Eurovegas los dirigentes políticos de Madrid y Catalunya se han batido con entusiasmo a lo largo de un año por conseguir llevar a Eurovegas a su terreno, movilizando para la causa a cualquier activo local que pudiera favorecerles en este juego de seducción empresarial en aras de un objetivo político evidente: atraer una gran inversión cuando no las hay.
Adelson ha explotado hasta el límite esta posición ventajosa sobre la premisa de la neutralidad total. Todavía la semana pasada, en Tampa (Florida), donde asistió con su esposa, Miriam, a la convención del Partido Republicano, un grupo de periodistas le abordó y le preguntó si había tomado una decisión: “No se lo puedo decir”, respondió. A la pregunta de si prefería Madrid o Barcelona, Miriam respondió: “Me encanta España. Me encantan los españoles. Son muy cálidos”.
Está por ver en la entretela del acuerdo con Madrid que réditos habrá reportado esta inteligente estrategia de competición regional a Las Vegas Sands. Una competición a la que puso fin la Generalitat cuando anunció a la empresa, el pasado 19 de julio, que la negociación tenía un límite –el 31 de agosto– y que el regateo entre ambas comunidades y el Gobierno de España no podía durar infinitamente.
La réplica al envite de la Generalitat fue el comunicado emitido en la madrugada de ayer, en sábado y por sorpresa, lo que da que pensar que la compañía actuó reactivamente ante el anuncio hecho horas antes por el Govern sobre el nuevo proyecto en Tarragona –el Barcelona World– que incluía un grupo de casinos que serán gestionados por un operador local.
La elección de Madrid pone fin a una historia que se remonta al 2007, cuando Las Vegas Sands contactó con el Gobierno catalán. Lo relataba así Michael Leven, mano derecha de Adelson, en una entrevista a La Vanguardia en la que relató que, cuando Adelson tuvo la visión de construir Eurovegas en España, muchas personas les aconsejaban Barcelona. Después la carrera se equilibró. “Francamente –dijo Leven–, iremos donde haya un mejor terreno y una mejor negociación con el gobierno. No creo que tengamos una preferencia por uno y otro”.
¿Pueden haber influido otros factores en la decisión final? Tal vez. No es desdeñable el hecho de que la Iglesia catalana –habitualmente neutral en cuestiones terrenales– se pronunciara colectivamente contra el proyecto. O que lo hicieran colectivos de científicos, organizaciones sociales y, con taimada prudencia, los alcaldes de los municipios afectados directamente. A lo largo de estos meses, diversas encuestas han demostrado que la opinión pública catalana estaba dividida ante la puja del Govern por Eurovegas. Las objeciones morales a un lado de la balanza y los puestos de trabajo prometidos (finalmente unos 20.000), en el otro, con el trasfondo del debate sobre el modelo de país.
Las negociaciones con Barcelona y Madrid han coincidido con un papel creciente de Adelson en la vida pública de su país. Allí el magnate no es sólo conocido por su fabulosa trayectoria de self made man, de hombre hecho a sí mismo: de hijo de un taxista de Boston a uno de los hombres más ricos del mundo, al frente de un imperio que tiene en Asia sus principales fuentes de ingresos.
En los últimos meses, la prensa de EE.UU. ha colocado el foco sobre él y sobre una investigación federal por posible violación de una ley contra prácticas corruptas de empresas norteamericanas en el extranjero.
Su contribución financiera al esfuerzo para derrotar a Barack Obama le convierten en uno de los activos del republicano Mitt Romney ante las presidenciales de noviembre. La influencia en la política le ha situado en el centro de la campaña. No es una exageración afirmar que es uno de sus protagonistas. El jueves, en el discurso final de la convención demócrata en Charlotte, mereció el honor de que Obama lo mencionase, aunque sin citar su nombre. El presidente se quejó de “las personas con cheques de 10 millones de dólares que intentan comprar estas elecciones”.




